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Mirada Económica

Pekín endurece postura sobre buques panameños y rechaza motivaciones políticas

Tensión en Ormuz alcanza a buques panameños - Panamá y Centroamérica

Ciudad de Panamá, 14 de julio 2026. China salió este lunes a defender las inspecciones y detenciones de buques con bandera panameña en sus puertos, rechazando que se trate de medidas con motivaciones políticas y argumentando que responden a un elevado número de incidentes de seguridad protagonizados por embarcaciones registradas en Panamá.

La declaración marca un nuevo episodio en una disputa que amenaza con tensar las relaciones marítimas entre ambos países y pone bajo escrutinio uno de los activos estratégicos más importantes de Panamá: el mayor registro de buques del mundo.

China presenta cifras para justificar los controles

Durante una conferencia de prensa, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, aseguró que los buques panameños concentraron una proporción desmedida de accidentes en aguas chinas.

Según datos oficiales de Pekín, entre enero y julio los barcos con bandera panameña representaron aproximadamente el 20% de las llegadas de embarcaciones extranjeras a puertos chinos, pero estuvieron involucrados en cerca del 50% de los accidentes, así como de las muertes y desapariciones registradas durante esos incidentes.

Para las autoridades chinas, las inspecciones forman parte de los procedimientos habituales de supervisión portuaria y buscan garantizar la seguridad marítima y la protección del medio ambiente.

“Las inspecciones de supervisión portuaria son una medida importante para garantizar la seguridad de la navegación y la limpieza del entorno marítimo”, afirmó Lin, quien insistió en que los controles se realizan conforme al derecho internacional.

Panamá denuncia una posible politización

La explicación de Pekín contrasta con la posición defendida por Panamá y Estados Unidos durante la 137.ª sesión del Consejo de la Organización Marítima Internacional (OMI), donde ambos países expresaron preocupación por lo que consideran inspecciones con un posible trasfondo político.

Las delegaciones sostuvieron que las medidas podrían afectar la libre navegación y solicitaron fortalecer los mecanismos internacionales para impedir que el comercio marítimo sea utilizado como herramienta de presión diplomática.

Reunión clave aún sin confirmar

El Gobierno panameño anunció que delegaciones de ambos países tienen previsto reunirse entre el 16 y el 18 de julio en China para abordar la situación de los buques panameños y negociar la renovación del acuerdo bilateral de transporte marítimo.

Sin embargo, hasta ahora el Gobierno chino no ha confirmado oficialmente la celebración de esos encuentros.

El convenio, firmado en 2017 tras el establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países y renovado en 2021 por cinco años, otorga a la flota panameña el estatus de “Nación Más Favorecida” en puertos chinos, lo que se traduce en tarifas preferenciales, menores costos operativos y procesos portuarios más ágiles.

Un conflicto que trasciende el ámbito marítimo

La controversia se desarrolla en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas.

En enero de este año, la Corte Suprema de Justicia de Panamá anuló la concesión de los puertos de Balboa y Cristóbal, operados desde 1997 por Panama Ports Company, filial del conglomerado hongkonés CK Hutchison.

La decisión se produjo en medio de fuertes presiones de Estados Unidos por la influencia de empresas chinas en torno al Canal de Panamá.

Tras el fallo, Pekín advirtió que protegería los intereses de sus empresas, mientras Panama Ports Company inició arbitrajes internacionales contra el Estado panameño por más de 2.000 millones de dólares.

El prestigio del registro panameño está en juego

Aunque el presidente José Raúl Mulino aseguró recientemente que las detenciones de buques panameños en China han disminuido, reconoció que la situación podría tener consecuencias sobre la reputación del registro naval panameño dentro del sistema regional de control portuario de Asia-Pacífico.

La evolución de las conversaciones con China será determinante para un país cuya posición como potencia marítima depende, en gran medida, de la confianza internacional en su bandera. Un deterioro de esa credibilidad tendría implicaciones que van mucho más allá de los puertos: alcanzaría el comercio global, la competitividad logística y la influencia estratégica de Panamá en las rutas marítimas del mundo.

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