Ciudad de Panamá, 23 de junio 2026. Lo que comenzó como una intervención protocolar de la delegación china durante el diálogo entre observadores permanentes y Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) terminó transformándose en un áspero cruce diplomático que expuso, ante el pleno del organismo hemisférico, las crecientes tensiones entre Panamá y la República Popular China.
El episodio ocurrió durante la 56.ª Asamblea General de la OEA, cuando el representante chino cuestionó con dureza la decisión de la Corte Suprema de Justicia de Panamá que declaró inconstitucional la prórroga del contrato de concesión de los puertos de Balboa y Cristóbal, operados por una empresa de capital chino desde finales de la década de 1990.
