Cox construirá la primera etapa de la planta desaladora de Playas de Rosarito, en Baja California, después de adjudicarse un contrato por US$304 millones promovido por la Comisión Nacional del Agua de México. La instalación busca reducir la dependencia de Tijuana y Rosarito del río Colorado, una fuente sometida a una presión creciente por la sequía y la demanda de agua en ambos lados de la frontera.
La fase inicial tendrá capacidad para procesar 2.200 litros por segundo, equivalentes a unos 190 millones de litros de agua potable al día. Cox estima que esa producción podrá atender a cerca de un millón de personas. La construcción está prevista para desarrollarse durante tres años.
