Bocas del Toro llega a la segunda mitad de agosto con una combinación incómoda: comunidades que todavía recuerdan las inundaciones de julio, suelos expuestos a nuevas crecidas y un pronóstico que mantiene la posibilidad de lluvias por encima de lo habitual en sectores de la provincia.
El escenario no significa que lloverá con la misma intensidad todos los días ni permite anticipar una inundación concreta. Sí indica que el riesgo sigue abierto y que un episodio corto de lluvia intensa puede producir daños mayores cuando cae sobre terrenos saturados, ríos elevados o comunidades con pocas rutas de salida.
