El proyecto para cerrar el Banco Hipotecario Nacional antes del 31 de diciembre de 2027 abre una transición que será medida menos por el organigrama del Estado que por lo que ocurra con los prestatarios, los expedientes y los programas de vivienda social.
La propuesta presentada ante la Asamblea Nacional redistribuye responsabilidades: el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial conservaría la conducción de la política habitacional y los subsidios, mientras la Caja de Ahorros asumiría funciones financieras y de administración crediticia. El Gobierno ha dicho que no se tratará de una fusión bancaria y que las carteras se manejarán por separado.
