Ciudad de Panamá, 13 de junio 2026. Desde abril, unas 220 embarcaciones han abandonado el registro marítimo de Panamá, una cifra que refleja la creciente presión que ejercen las autoridades chinas sobre los buques que operan en sus puertos. La información fue revelada por el presidente de la Cámara Marítima de Panamá, René Gómez, quien advirtió que una parte significativa de las naves afectadas mantiene vínculos comerciales con el gigante asiático.
De acuerdo con Gómez, alrededor de 60 de los buques que abandonaron el registro pertenecen a una naviera china, mientras que otras decenas operan rutas regulares hacia puertos de ese país. El fenómeno coincide con un aumento extraordinario de las inspecciones y retenciones aplicadas por las autoridades marítimas chinas.
Las cifras reflejan la magnitud del cambio. Mientras durante 2025 el promedio mensual de detenciones de buques panameños rondaba las 45 inspecciones con retención, recientemente se registraron hasta 156 casos bajo revisión, un nivel sin precedentes para la flota abanderada por Panamá.
La situación ha encendido las alarmas en un sector estratégico para la economía nacional. Panamá administra uno de los registros marítimos más importantes del mundo y la pérdida de embarcaciones implica una reducción de ingresos, competitividad e influencia dentro del comercio global.
El incremento de los controles ocurre pese a los esfuerzos diplomáticos emprendidos por ambos países para contener las tensiones surgidas en los últimos meses. Representantes de Panamá y China sostuvieron contactos de alto nivel, incluida una reunión entre sus cancilleres en Nueva York, en busca de preservar la estabilidad de la relación bilateral.
El presidente José Raúl Mulino rechazó que las inspecciones respondan a represalias políticas y sostuvo que podrían estar relacionadas con un endurecimiento de los protocolos de seguridad marítima aplicados por las autoridades chinas.
“No tienen que ver con retaliaciones políticas. A lo mejor quieren intensificar la revisión de los buques desde el punto de vista de seguridad marítima”, afirmó el mandatario.
Aun así, reconoció que el aumento de las retenciones resulta inusual y confirmó que las autoridades panameñas investigan las razones detrás del fenómeno. También advirtió que Panamá no permitirá que estas medidas afecten de manera prolongada las cadenas globales de suministro.
La Autoridad Marítima de Panamá ya había reportado una señal de alerta en marzo, cuando 92 buques con bandera panameña fueron detenidos en puertos chinos, una cifra muy superior al promedio histórico de entre 40 y 60 embarcaciones por mes.
El episodio se produce en un momento particularmente delicado para el sector marítimo nacional. Panamá, que actualmente mantiene cerca de 8,700 embarcaciones registradas, ya fue desplazado por Liberia como el principal registro marítimo del mundo en términos de tonelaje.
Mientras continúan las investigaciones y las gestiones diplomáticas, el país observa con atención una situación que amenaza con erosionar uno de sus activos más valiosos: la confianza internacional en la bandera panameña.