Panamax 2026 reunirá fuerzas de más de una docena de países en el mayor ejercicio multinacional de seguridad de la región
Ciudad de Panamá,, 24 de mayo 2026. Durante seis semanas, el Canal de Panamá volverá a convertirse en el centro de una compleja operación militar y humanitaria diseñada para ensayar uno de los escenarios más sensibles del hemisferio: la defensa de una de las rutas comerciales más estratégicas del planeta.
El ejercicio Panamax 2026 reunirá entre el 6 de julio y el 14 de agosto a más de 1,500 miembros de instituciones de seguridad y fuerzas armadas de al menos doce países aliados. Las operaciones incluirán despliegues terrestres, marítimos, aéreos y de ciberseguridad, además de simulaciones de ataques con drones, interdicción contra el narcotráfico y respuestas coordinadas ante desastres naturales.
Las autoridades describen el operativo como un “seguro estratégico” frente a un entorno internacional cada vez más inestable. “Es mejor tenerlo y no necesitarlo que necesitarlo y no tenerlo”, afirmó Luis Felipe Icaza al anunciar el retorno presencial del ejercicio, cuya última edición física se realizó en 2012.
La operación movilizará aeronaves, helicópteros y unidades navales de países como Estados Unidos, Argentina, Chile, Colombia y Perú. Aunque las autoridades evitaron detallar la magnitud exacta del despliegue, señalaron que buena parte de las maniobras podrían pasar inadvertidas para la población debido al carácter técnico de las operaciones.
El componente visible del ejercicio estará marcado, en parte, por misiones humanitarias. Según explicó Luis de Gracia, parte del personal participante realizará giras médicas, apoyo logístico a escuelas y programas de abastecimiento de agua potable en distintas comunidades.
Pero el núcleo de Panamax continúa siendo estratégico. Los escenarios fueron diseñados junto al Consejo Nacional de Coordinación de Crisis y contemplan amenazas progresivas contra el Canal: desde incidentes convencionales hasta ataques tecnológicos y operaciones multinacionales de respuesta coordinada.
La fase inicial, denominada “Panamax Alpha”, recreará un deterioro gradual de la seguridad hasta llegar a un punto en el que el Estado solicita apoyo internacional mediante mecanismos multilaterales. Para el Comando Sur de Estados Unidos, el ejercicio representa la principal plataforma regional de interoperabilidad militar en América Latina.
“Panamax demuestra el compromiso de las naciones participantes con la defensa del Canal y con la seguridad del continente americano”, afirmó David Greene.
Desde su creación en 2002, Panamax ha evolucionado junto a las nuevas amenazas globales. En 2026, además de los escenarios tradicionales de defensa marítima, el ejercicio pondrá énfasis en ciberseguridad, vigilancia aérea y amenazas no convencionales vinculadas al uso de drones y tecnologías autónomas.
Las autoridades insistieron en que todas las actividades se realizarán bajo control del Estado panameño y respetando la neutralidad permanente del Canal. Pero detrás del lenguaje diplomático emerge una realidad más amplia: en un mundo marcado por tensiones geopolíticas, interrupciones logísticas y disputas estratégicas, la seguridad del Canal ya no es solo un asunto nacional, sino una preocupación compartida por buena parte del hemisferio.