El Senado de Estados Unidos aprobó el viernes 7 de agosto, por 86 votos contra 11, el paquete de sanciones contra Rusia e Irán que llevaba más de año y medio negociándose. La votación cerró con un margen inusual para una cámara dividida en casi todo lo demás.
Conviene empezar por lo que todavía no ocurrió: el paquete no es ley. Debe pasar por la Cámara de Representantes, que no regresa de receso hasta el 31 de agosto. En la práctica, la discusión se traslada a septiembre, y hasta entonces ningún arancel de los que autoriza el texto puede aplicarse.