En un contexto de creciente interés por diversificar su economía más allá del sector logístico y financiero, Panamá ha encontrado en Japón un socio dispuesto a explorar nuevas avenidas de cooperación estratégica. El 4 de septiembre, el presidente José Raúl Mulino y el ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, sostuvieron un encuentro de alto nivel en Tokio con el Sr. Masayoshi Fujimoto, Chairman of the Board de Sojitz Corporation, uno de los principales conglomerados industriales de Japón.
El diálogo giró en torno al desarrollo del sector automotriz panameño, un campo aún incipiente pero con potencial para convertirse en una plataforma regional de distribución, ensamblaje o innovación. La reunión adquiere mayor relevancia si se considera que, desde febrero de 2024, Sojitz es propietaria de Grupo Silaba, distribuidor oficial de marcas como Kia, Mazda, Omoda, Jaecoo y Karry en Panamá.
Para Sojitz, la apuesta es clara. Según expresó el Sr. Fujimoto durante el encuentro, Panamá representa una ubicación estratégica dentro de la expansión comercial del conglomerado japonés en América Latina. Para el gobierno panameño, el interés japonés valida su estrategia de posicionar al país no solo como centro logístico, sino también como polo industrial de escala regional.
La reunión formó parte de una nutrida agenda de actividades en Tokio que incluyó una sesión de trabajo promovida por JETRO, la agencia gubernamental japonesa de comercio exterior, y una recepción ofrecida por la Embajada de Panamá ante Japón, con la participación de representantes del sector privado nipón.
Aunque aún es temprano para hablar de una revolución industrial panameña, este acercamiento con Sojitz podría marcar un punto de inflexión. En un entorno geopolítico cada vez más fragmentado, la capacidad de Panamá para atraer inversión asiática de alto nivel será crucial para sostener su crecimiento económico en el largo plazo.

