Panamá necesita invertir alrededor de US$19.000 millones antes de 2030 para reducir sus carencias de infraestructura. La cifra equivale a casi dos programas anuales de inversión pública como el aprobado para 2026. También revela una dificultad menos visible: conseguir el dinero será apenas la primera parte del trabajo.
La estimación fue presentada por la Secretaría Nacional de Asociaciones Público-Privadas durante el Foro Económico Empresarial organizado por la Cámara Panameña de la Construcción. El cálculo, atribuido al BID y a CAF, comprende infraestructura nueva, mantenimiento y servicios que llevan años acumulando rezagos.