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El Gobierno de Panamá ha consolidado una nueva hoja de ruta estratégica orientada a la modernización y optimización operativa de su infraestructura portuaria, un pilar fundamental para la competitividad del país en el comercio marítimo global. Durante la sexta sesión ordinaria del Gabinete Logístico, celebrada en el puerto de Cristóbal, en la entrada norte del Canal de Panamá, las autoridades nacionales, bajo la dirección del presidente José Raúl Mulino, presentaron un plan integral que busca elevar los estándares de eficiencia mediante la adopción de modelos de gestión internacional. Esta iniciativa, coordinada por la Secretaría de Asuntos Económicos y Competitividad, refleja la intención de la administración actual de armonizar la red portuaria nacional, promoviendo una visión de sistema unificado que trasciende la ubicación geográfica de cada terminal.
La estrategia se fundamenta en los resultados de una misión técnica a los puertos de Rotterdam, en Países Bajos, y Amberes, en Bélgica, reconocidos como referentes mundiales por su capacidad de operar como un ecosistema integrado. Como resultado tangible de este intercambio de mejores prácticas, la Autoridad Marítima de Panamá ha formalizado un acuerdo de cooperación con el puerto de Amberes. Este convenio contempla la capacitación técnica de funcionarios panameños y asesoría especializada para el desarrollo de un Sistema de Comunidad Portuaria.
Esta plataforma digital, de carácter transversal, conectará a todos los actores involucrados en el tránsito de carga, permitiendo una mayor agilidad en los trámites administrativos y una reducción significativa de los costos operativos. La implementación de este sistema es un paso clave para que Panamá emule la eficiencia operativa observada en Europa, donde la colaboración entre terminales permite una gestión fluida y coordinada de la logística. En el ámbito del control aduanero y la seguridad, la Autoridad Nacional de Aduanas ha anunciado la entrada en vigor, el próximo 10 de agosto, de la Declaración de Reexportación.
Esta herramienta digital ha sido diseñada para fortalecer la trazabilidad de las mercancías que transitan por el país bajo regímenes especiales, garantizando que los bienes no nacionalizados sean monitoreados con precisión desde su ingreso hasta su salida. Con cerca de mil quinientas personas ya capacitadas para su operación, este sistema busca prevenir actividades ilícitas, como el lavado de dinero, y proteger la reputación internacional de Panamá, mitigando el riesgo de ser incluida en listas grises de organismos internacionales. La transparencia y el control normativo son, por tanto, elementos críticos para mantener la confianza de los socios comerciales globales.
Paralelamente, el Ministerio de Obras Públicas ha avanzado en la solución de problemas de conectividad física que han afectado históricamente la eficiencia logística en Colón. La reconstrucción de la avenida Randolph, un tramo de 4.2 kilómetros con una inversión estimada de B/.15.7 millones, es un proyecto esencial para vincular los puertos con las principales zonas de actividad comercial. Este esfuerzo interinstitucional, que involucra a la Gobernación, la Alcaldía y la Zona Libre de Colón, busca destrabar cuellos de botella que limitan el flujo de carga, mejorando la competitividad del sector.

La agenda de transformación nacional también abarca la diversificación económica hacia sectores de alto valor añadido. El 30 de julio, el país lanzará la Agenda Nacional de Tecnologías Avanzadas, donde se presentará la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, Semiconductores y Microelectrónica.
Este evento, que contará con la participación de líderes globales de empresas como AMD y representantes de la Asociación de la Industria de Semiconductores de Estados Unidos, marca un hito en la apuesta de Panamá por insertarse en las cadenas de valor tecnológicas más avanzadas. Finalmente, el sector aeroportuario se encamina hacia una reestructuración estructural.
Tocumen S.A. ha iniciado el proceso para la concesión de los aeropuertos de David y Río Hato bajo el modelo de Operación y Mantenimiento (O&M), una modalidad de asociación público-privada prevista para enero de 2027. Este esquema busca optimizar la productividad de las terminales regionales, integrándolas de manera más eficiente en la red logística nacional.
La combinación de estas medidas, que van desde la digitalización de procesos aduaneros y la mejora de la infraestructura física hasta la incursión en tecnologías de vanguardia, define un periodo de transformación operativa para Panamá. El éxito de estas iniciativas dependerá de la ejecución efectiva de los acuerdos internacionales y de la capacidad del Estado para integrar a los diversos actores del sector privado en un ecosistema logístico más eficiente, transparente y competitivo a nivel regional.
