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La segunda edición de la Lotería Fiscal Regional cerró con 1,654,755 facturas registradas en cuatro sorteos, un volumen que el Gobierno utiliza como indicador de participación en su campaña para que los consumidores exijan comprobantes de compra.
La Dirección General de Ingresos entregó B/.440,000 en premios a 100 personas, de acuerdo con el balance del Ministerio de Economía y Finanzas. Cada una de las cuatro regiones repartió B/.110,000 entre 25 ganadores.
El último sorteo agrupó a Herrera, Coclé y Los Santos. En esa ronda participaron 250,435 facturas.
El mecanismo busca convertir una acción cotidiana —pedir y conservar la factura— en un incentivo para que los comercios documenten sus ventas. La DGI vincula esa conducta con una mayor cultura tributaria y con el cumplimiento de la obligación legal de entregar comprobantes.
Las cifras divulgadas, sin embargo, describen el alcance del concurso y no su efecto fiscal. El MEF no informó cuánto aumentó la facturación declarada, si hubo cambios en la recaudación atribuibles al programa o cuántos comercios modificaron su comportamiento.
Esa evaluación es importante porque el costo de los premios debe compararse con el ingreso adicional y con los gastos de administración. También permitiría distinguir entre facturas que se habrían emitido de todos modos y operaciones que ingresaron al registro formal por el incentivo.
El cierre confirma que el formato regional logró reunir más de un millón y medio de comprobantes. Determinar si esa participación se traduce en cumplimiento sostenido requerirá datos de recaudación, fiscalización y repetición del hábito después de terminados los sorteos.
