El Fondo de Ahorro de Panamá cerró junio con un patrimonio de aproximadamente US$3.183 millones, casi el doble de lo que administraba un año antes. La cifra retrata un fondo más grande, aunque no debe leerse como si todo el aumento hubiera salido de ganancias en los mercados.
La mayor parte del salto provino de la incorporación de bonos de la República de Panamá recibidos a cambio de aportes estatales correspondientes a 2020–2023. En otras palabras, el Estado transformó obligaciones que mantenía con el fondo en títulos de deuda negociables. La operación fortaleció el balance, pero también dejó al vehículo de ahorro nacional con una exposición inusualmente elevada al mismo soberano al que debe servir de respaldo.
