América Latina y el Caribe produjeron más electricidad en mayo, pero no de la misma manera que un año antes. La generación regional llegó a 176 teravatios hora (TWh), un aumento de 4,1% frente a mayo de 2025. Detrás de ese crecimiento hubo una sustitución relevante: la hidroelectricidad retrocedió y el sistema recurrió a más gas natural, carbón y derivados del petróleo.
El cambio aparece en el reporte mensual de generación eléctrica de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE). La región conservó una matriz mayoritariamente renovable, con un índice de 64%, pero el dato agregado oculta una vulnerabilidad conocida por Panamá: cuando falta agua, la electricidad no deja de producirse; cambia la fuente que la produce y, con ella, pueden cambiar los costos y las emisiones.
