En una sala llena de ejecutivos, la inteligencia artificial apareció menos como una demostración de software que como un problema de administración. Las preguntas giraron alrededor de quién decide cómo se utiliza, qué trabajo debe cambiar y qué ocurre cuando una empresa compra herramientas nuevas sin preparar a las personas que tendrán que incorporarlas a su rutina.
Ese fue el eje de la quinta Cumbre de Liderazgo, celebrada este jueves en el Panama Convention Center. Greatness Center, la firma organizadora, calculó una asistencia de más de 400 empresarios, ejecutivos y responsables de organizaciones. El encuentro duró cuatro horas y reunió a Patrick Leddin, Ryan McInerney y Alan Fine, tres consultores y autores vinculados con la gestión del cambio y el desempeño organizacional.
