Ciudad de Panamá, 27 de junio 2026. Mientras miles de familias venezolanas permanecen entre los escombros tras los dos terremotos que devastaron el norte del país, Panamá puso en marcha este viernes una de sus mayores operaciones internacionales de asistencia humanitaria de los últimos años, enviando especialistas en rescate, perros entrenados y ayuda para las víctimas.
Por instrucciones del presidente José Raúl Mulino, un primer contingente de 13 rescatistas y dos perros de búsqueda despegó desde la Base Aérea Teniente Octavio Rodríguez Garrido, en Panamá Pacífico, con destino a Venezuela, donde participará en las labores de localización de sobrevivientes atrapados bajo estructuras colapsadas.
La misión constituye apenas el inicio de un despliegue que alcanzará un total de 61 rescatistas y cuatro perros especializados. El grupo permanecerá inicialmente siete días en territorio venezolano, aunque su permanencia dependerá de la evolución de la emergencia.
El equipo reúne personal del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), el Servicio Nacional Aeronaval (Senan), el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá, la Cruz Roja Panameña y el Ministerio de la Presidencia.
A bordo transportan herramientas diseñadas para operar en escenarios de desastre: un dron de búsqueda, cámaras térmicas capaces de detectar personas bajo los escombros, equipos para cortar concreto y estructuras metálicas, un sistema de comunicación satelital Starlink y aproximadamente mil libras de asistencia humanitaria destinadas a los damnificados.
La ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, y la viceministra de la Presidencia, Virna Luque, despidieron al contingente antes de su partida. La aeronave realizó una escala técnica en Maracaibo antes de continuar hacia el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Maiquetía.
Desde la provincia de Chiriquí, el presidente Mulino calificó la misión como un acto de solidaridad con el pueblo venezolano y aseguró que Panamá continuará ampliando su apoyo.
“Este grupo de profesionales panameños será de gran ayuda”, afirmó el mandatario, quien informó además que el país ya ha enviado 17 toneladas de ayuda humanitaria y prepara un segundo vuelo con más rescatistas.
Paralelamente, el Gobierno habilitó un centro de acopio en el Parque Omar, administrado por el Despacho de la Primera Dama, Maricel Cohen de Mulino, para recibir alimentos, agua, medicinas y artículos de primera necesidad que serán enviados a las zonas afectadas.
Los estamentos de seguridad mantienen personal adicional listo para incorporarse a la operación. El Cuerpo de Bomberos tiene disponibles otras 25 unidades, mientras que Senafront mantiene en alerta a 15 especialistas en búsqueda y rescate. El Senan, por su parte, ha preparado nueve rescatistas adicionales y un paramédico para reforzar las operaciones si la emergencia lo requiere.
Cada hora que pasa reduce las posibilidades de encontrar personas con vida bajo los edificios derrumbados. En ese escenario, la llegada del equipo panameño representa mucho más que un apoyo logístico: es una apuesta por encontrar vida donde el desastre ha dejado silencio.