Ciudad de Panamá, 24 de junio 2026.. Los puertos de Balboa y Cristóbal comenzaron a mostrar señales de recuperación en sus volúmenes de carga, después del fuerte retroceso registrado a inicios de 2026, cuando el Estado panameño asumió el control de ambas terminales tras el fallo de la Corte Suprema de Justicia que impactó la concesión del exoperador Panama Ports Company (PPC).
De acuerdo con cifras de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), el golpe operativo se sintió con fuerza entre febrero y marzo, mes en el que ambos puertos tocaron fondo. Sin embargo, los datos de abril y mayo sugieren que la actividad empieza a recomponerse, en medio de uno de los episodios más delicados para el sistema portuario panameño en los últimos años.
En Balboa, los movimientos de contenedores pasaron de 153.840 en marzo a 221.536 en mayo, un repunte de 44% desde su nivel más bajo. Más aún, el volumen registrado en mayo de 2026 superó en 1,9% el del mismo mes del año anterior, una señal de que el puerto no solo está recuperando terreno, sino que empieza a acercarse a sus niveles previos a la crisis.
Cristóbal también mostró una mejora. Tras caer a 46.408 movimientos en marzo, el puerto subió a 71.096 en mayo, equivalente a un incremento de 53,2% desde su punto más bajo. Aunque todavía se mantiene por debajo de los registros de 2025, la evolución de abril y mayo apunta a una recuperación paulatina.
“La recuperación de los volúmenes es el reflejo directo del compromiso y la capacidad de los trabajadores panameños”, afirmó Max Florez, subadministrador encargado de la AMP.
La mejoría, sin embargo, no borra el impacto que dejó la abrupta transición de mando. Lo que muestran las cifras es que, tras el choque institucional y operativo que remeció a dos de las terminales más estratégicas del país, el sistema empieza a estabilizarse.
El desafío ahora no es solo recuperar carga, sino demostrar que Panamá puede sostener la eficiencia, la confianza y la competitividad de su plataforma portuaria aun después de una sacudida de esta magnitud.