Panamá, marzo de 2026. Casi la mitad de las personas trabajadoras en Panamá tiene una percepción negativa de su jefe o superior, según el estudio Líderes o Jefes elaborado por Konzerta. El informe revela que el 49% de los talentos mantiene una opinión desfavorable sobre sus líderes: el 30% califica su relación como regular y el 19% como mala. Aunque la cifra representa una leve mejora respecto a 2025 —cuando el 52% tenía una percepción negativa—, el estudio evidencia que el liderazgo sigue siendo un desafío para muchas organizaciones.
Entre quienes mantienen una percepción negativa, el 49% señala que su superior es demasiado autoritario, el 48% afirma que no escucha las necesidades del equipo y el 44% considera que no recibe el apoyo esperado. Otros factores mencionados incluyen la falta de disposición para enseñar (44%), la desconfianza hacia los colaboradores (43%), la ausencia de reconocimiento (42%), la falta de beneficios adecuados (32%) y la escasa asignación de responsabilidades (24%).
El impacto de estas dinámicas en el clima laboral es significativo. El 71% de los trabajadores afirma que en algún momento ha considerado renunciar a su empleo debido a una mala relación con su jefe. Esta tendencia también se observa en otros países de la región: en Chile el 83% ha pensado en renunciar por este motivo, en Argentina el 73%, en Perú el 72% y en Ecuador el 62%.
Jeff Alejandro Morales, gerente de Marketing de Konzerta, señaló que el vínculo entre líderes y equipos sigue siendo determinante para el bienestar laboral. “Si bien la percepción positiva hacia los líderes ha mostrado cierta mejora, aún queda un largo camino por recorrer. Las organizaciones necesitan transformar el rol del jefe tradicional en líderes capaces de inspirar, motivar y acompañar el crecimiento de sus equipos”, afirmó.
El estudio también identifica las cualidades más valoradas en un líder. El 64% de los trabajadores destaca la importancia de que contribuya al crecimiento personal y profesional de su equipo, mientras que el 63% valora que escuche las necesidades de los colaboradores. Otras características mencionadas incluyen la comunicación efectiva (52%), el reconocimiento de los logros (52%), la confianza y autonomía para el equipo (51%) y el desarrollo de liderazgo emocional (42%).
A pesar de las críticas al liderazgo, el 92% de los trabajadores en Panamá considera que posee las cualidades necesarias para convertirse en líder, el porcentaje más alto de la región junto a Ecuador. Entre quienes aspiran a liderar equipos, el 70% afirma que lo hace para contribuir al crecimiento de la organización, el 68% para apoyar el desarrollo profesional de otros y el 65% para mejorar las condiciones laborales y el ambiente de trabajo.
Desde la perspectiva de recursos humanos, el estudio también revela preocupaciones sobre la calidad del liderazgo en las empresas. El 76% de los especialistas en HR considera que el liderazgo dentro de sus organizaciones es regular o deficiente, mientras que solo el 24% lo califica como bueno o excelente. Aun así, el 100% coincide en que contar con líderes efectivos es fundamental para el funcionamiento de las organizaciones.
Entre los indicadores que permiten identificar a un buen líder, el 83% de los especialistas señala el buen clima laboral y el 72% los resultados positivos de los equipos. También se mencionan la capacidad de resolver problemas (55%), la baja tasa de renuncias (48%) y el aumento en la satisfacción y compromiso de los colaboradores (45%).
El informe también muestra que el desarrollo del liderazgo aún es limitado en muchas empresas. El 55% de los profesionales de recursos humanos indica que sus organizaciones no implementan estrategias para fortalecer las habilidades de liderazgo en cargos jerárquicos, frente a un 45% que sí promueve iniciativas como talleres, programas de mentoría, acceso a recursos de formación o sistemas de seguimiento para evaluar el progreso de los líderes.
El estudio Líderes o Jefes se elaboró a partir de la participación de 3,081 personas trabajadoras y especialistas en recursos humanos de Argentina, Chile, Ecuador, Panamá y Perú, con el objetivo de analizar cómo el liderazgo influye en el clima laboral y en la permanencia del talento dentro de las organizaciones.