En su última columna dominical titulada “La patria siempre, siempre va primero”, el presidente saliente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, Juan Arias, hizo un balance de su gestión al frente del gremio empresarial, marcada —según destacó— por decisiones complejas, participación activa en debates nacionales y una apuesta por el diálogo como herramienta para abordar los principales retos del país.
Arias subrayó que durante sus dos años al frente del organismo no se limitaron a un rol pasivo, sino que participaron directamente en temas sensibles como la discusión sobre la Caja de Seguro Social de Panamá y la fijación del salario mínimo. En ese sentido, defendió la necesidad de que el sector privado forme parte de la búsqueda de soluciones, en lugar de mantenerse al margen de los problemas estructurales.
El dirigente también destacó el papel del gremio en debates de alto impacto nacional, como los relacionados con la actividad minera y proyectos hídricos, promoviendo —según afirmó— espacios de diálogo entre comunidades, autoridades, expertos y empresas. Asimismo, recordó acciones como la denuncia ante el Ministerio Público por los auxilios económicos del IFARHU, como parte de una postura de mayor vigilancia institucional.
En el plano económico, Arias resaltó las misiones comerciales realizadas en países como Brasil, Corea y Japón, así como la firma de acuerdos de cooperación internacional y el crecimiento de la membresía del gremio, que superó las 1,800 empresas. También señaló los resultados de las ferias organizadas por la Cámara, que generaron cientos de millones de dólares en oportunidades de negocio, como evidencia del dinamismo del sector privado.
Finalmente, el presidente saliente insistió en que uno de los principales desafíos del país sigue siendo la educación, al advertir que sin una adecuada formación de los casi 900 mil estudiantes del sistema, el desarrollo económico será insuficiente. Con un mensaje de cierre enfocado en la unidad y el compromiso nacional, Arias reiteró que el futuro de Panamá dependerá de la capacidad de sus actores para avanzar con responsabilidad, visión de largo plazo y poniendo siempre al país por delante.