El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, se presentó esta semana ante el Consejo de las Américas (COA) con un mensaje claro: el país busca consolidarse como el destino de inversión más seguro del continente. Su exposición no solo atrajo a más de medio centenar de compañías globales, sino que agotó los 54 cupos disponibles en el foro, con lista de espera incluida, un indicio de la expectación que genera Panamá en los círculos empresariales internacionales. Entre las firmas que mostraron interés figuran pesos pesados como Apple, Google, Pfizer, ExxonMobil, Amazon Web Services, Citibank y Warner Bros, así como bancos regionales y conglomerados energéticos. Todas, atraídas por la promesa de un entorno estable, una economía dolarizada y un marco legal favorable a los negocios.
El foro del COA, realizado en la sede de la organización en Nueva York, se convirtió en el evento de mayor participación de la semana anual de este influyente gremio. “El momento de invertir en Panamá es ahora. Los invito a ser parte de este nuevo capítulo de crecimiento y estabilidad”, declaró Mulino en su intervención. El mandatario presentó un portafolio que suma más de 30 mil millones de dólares en inversión pública, con proyectos que van desde infraestructura y transporte hasta salud e innovación. Entre ellos, destacan la Línea 3 del Metro de Panamá, el túnel bajo el Canal, el tren Panamá–David en fase de estudios y la interconexión eléctrica con Colombia. A estos se añade el plan de $8,400 millones del Canal de Panamá, con obras como el reservorio multipropósito de Río Indio, vital para garantizar agua potable a más de dos millones de personas y asegurar el tránsito de buques durante los próximos 50 años.
Mulino hizo énfasis en que Panamá ha logrado salir de las listas de alto riesgo de la Unión Europea y del GAFI, un avance que, según él, devuelve confianza a los mercados internacionales. “Panamá es un socio confiable”, recalcó. El presidente sostuvo que los pilares de la competitividad panameña son la economía dolarizada y el marco jurídico proinversión. Esa combinación, argumentó, ha permitido que en 2024 se instalaran en el país doce nuevas empresas bajo el régimen de sedes multinacionales, elevando el total a 186. El Gobierno, añadió, también trabaja en la modernización del Estado, con servicios más eficientes tanto para ciudadanos como para compañías. “Un país no puede ser competitivo con un Estado ineficiente”, advirtió.
Mulino destacó igualmente la aspiración de Panamá de consolidarse no solo como un hub aéreo —estatus ya alcanzado con el Aeropuerto Internacional de Tocumen— sino como un hub logístico de alcance global, apoyado en el Canal y en infraestructura portuaria y vial de última generación. “El objetivo es convertir a Panamá en el punto de conexión más eficiente de las Américas”, aseguró. Durante el evento, la presidenta del COA, Susan Segal, y el presidente de la junta directiva de la organización, Andrés Gluski, reconocieron los esfuerzos económicos del gobierno panameño. Señalaron que el país se está posicionando como un destino atractivo y seguro para la inversión extranjera en un contexto global marcado por la incertidumbre.
Mulino asistió acompañado por la primera dama, Maricel Cohen de Mulino, y por ministros clave en la estrategia económica, incluyendo a Julio Moltó (Comercio), Felipe Chapman (Economía), José Ramón Icaza (Canal) y Adolfo Fábrega (Innovación Gubernamental). Con mensajes de estabilidad, reformas promercado y grandes proyectos en marcha, el presidente panameño apostó por proyectar a su país como algo más que un punto de tránsito: como una plataforma de negocios global en ascenso.


