Ciudad de Panamá, enero 2026. Durante la temporada de verano, las altas temperaturas, el aumento de la actividad física y los cambios en los hábitos alimentarios incrementan el riesgo de deshidratación, una condición que puede afectar el rendimiento físico, la concentración y el bienestar general. A esto se suma que muchas personas sustituyen el consumo de agua por bebidas azucaradas o ultra procesadas, que no contribuyen a una hidratación efectiva.
Ante este escenario, Francisco Herrera Morales, nutricionista de Productos Nevada- filial de Dos Pinos, explica que “la hidratación no depende únicamente del consumo de agua. Algunos alimentos, como los lácteos, aportan naturalmente un alto contenido de agua, junto con electrolitos, proteína de alta calidad, calcio y vitaminas, lo que los convierte en aliados importantes para mantener el equilibrio del organismo, especialmente en épocas de calor”.
