La contraseña más peligrosa sigue siendo la misma

La contraseña más peligrosa sigue siendo la misma - Panamá y Centroamérica

Ciudad de Panamá, 8 de mayo 2026. A pesar de años de advertencias, millones de personas continúan protegiendo sus vidas digitales con claves tan frágiles como “123456” y “admin”, una costumbre que los expertos consideran una invitación abierta al cibercrimen.

Un informe anual de las firmas de seguridad NordPass y NordStellar reveló que las contraseñas más usadas del mundo en 2025 apenas cambiaron. “123456”, “12345678” y “password” volvieron a ocupar los primeros lugares de la lista, acompañadas por variantes igual de previsibles como “qwerty”, “Pass@123” y “admin123”.

La persistencia de estas claves simples expone una contradicción de la era digital: mientras las amenazas informáticas son cada vez más sofisticadas, los hábitos de los usuarios siguen siendo extraordinariamente básicos.

Los investigadores analizaron datos provenientes de 44 países, incluidos registros filtrados en la llamada “dark web”. El patrón se repite casi sin diferencias entre continentes. En España, México, China o Emiratos Árabes Unidos predominan las mismas claves débiles; en Estados Unidos, Reino Unido o Japón, la situación cambia poco.

La tendencia también atraviesa generaciones. Según el estudio, jóvenes y adultos priorizan la facilidad de recordar una contraseña antes que su capacidad para resistir un ataque. El resultado es una cultura digital marcada por la comodidad y la repetición.

La preocupación aumenta con el avance de la inteligencia artificial. Especialistas en ciberseguridad advierten que los nuevos sistemas pueden analizar patrones humanos y generar millones de combinaciones probables en tiempo récord, acelerando los intentos de acceso ilegítimo.

La computación cuántica, aunque todavía emergente, añade otra presión sobre los sistemas tradicionales de protección, obligando a empresas y usuarios a replantear estándares de seguridad que durante años parecieron suficientes.

Los expertos insisten en recomendaciones conocidas: utilizar contraseñas largas y únicas, combinar letras, números y símbolos, evitar fechas o nombres personales y activar la autenticación en dos pasos. También recomiendan el uso de gestores de contraseñas, capaces de almacenar credenciales complejas bajo una sola clave maestra.

Pero el informe deja una conclusión más amplia: la vulnerabilidad digital ya no depende únicamente de la tecnología. Depende, sobre todo, del comportamiento humano. Información extraída del servicio de noticias internacional de Deutsche Welle (DW).

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