EY advierte que talento, migración y confianza redefinirán la competitividad empresarial hacia 2026

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La consultora global EY advirtió que las empresas enfrentarán una transformación estructural en los próximos años, impulsada por cambios simultáneos en tecnología, demografía, sostenibilidad y geopolítica, factores que ya están redefiniendo los recursos estratégicos necesarios para competir en la economía global.

La firma presentó el capítulo “Nuevas fronteras: Los recursos del mañana”, como parte de su serie de análisis “Megatendencias 2026”, en la que identifica las principales fuerzas que impactarán los modelos de negocio, el mercado laboral y las dinámicas económicas durante la próxima década.

Según el informe, el concepto tradicional de recursos empresariales está cambiando aceleradamente y ya no se limita únicamente al capital financiero o la infraestructura física. Ahora, elementos como el talento híbrido humano-tecnológico, la confianza digital y la movilidad migratoria se perfilan como factores decisivos para la sostenibilidad y competitividad de las organizaciones.

“Anticipar el cambio se convirtió en una ventaja estratégica”, sostiene el estudio al analizar cómo las disrupciones globales están obligando a empresas y gobiernos a replantear sus estrategias de crecimiento y adaptación.

El socio de Technology Consulting de EY, Rodolfo Fuentes, explicó que la discusión actual gira en torno a una pregunta central: qué se entiende hoy por “recursos” y cómo esa definición impacta la capacidad de operar y crecer en un entorno cada vez más complejo.

El análisis identifica cuatro grandes ejes que marcarán la nueva etapa económica y empresarial global.

El primero es el talento como un portafolio de capacidades integradas entre humanos y tecnología. EY sostiene que la productividad futura dependerá de la capacidad de las organizaciones para combinar habilidades humanas con inteligencia artificial, automatización y herramientas digitales avanzadas.

Bajo este escenario, el aprendizaje continuo y la adaptación tecnológica dejarán de ser ventajas competitivas opcionales para convertirse en requisitos fundamentales de supervivencia corporativa.

El segundo eje es la migración entendida como infraestructura económica. El informe plantea que los movimientos migratorios ya no deben verse únicamente desde una perspectiva social o humanitaria, sino también como un componente clave de planificación económica y laboral.

La firma advierte que la movilidad humana influirá directamente en la disponibilidad de talento, la competitividad regional y la configuración de nuevos mercados de trabajo, especialmente en economías que enfrentan envejecimiento poblacional o déficit de mano de obra especializada.

En tercer lugar, EY destaca la confianza como un activo estratégico dentro de ecosistemas digitales cada vez más complejos. La firma sostiene que las organizaciones dependerán crecientemente de su capacidad para construir relaciones confiables con clientes, inversionistas, gobiernos y plataformas tecnológicas.

En un entorno marcado por ciberataques, desinformación y automatización masiva, la confianza podría convertirse en uno de los activos más valiosos para la estabilidad corporativa y reputacional.

El cuarto eje aborda la competencia por nuevos recursos estratégicos y territorios emergentes. El estudio menciona espacios como la órbita terrestre, el Ártico y las profundidades marinas como escenarios donde convergerán intereses económicos, tecnológicos y geopolíticos en las próximas décadas.

EY considera que estas nuevas fronteras estarán ligadas a minerales críticos, infraestructura tecnológica, conectividad global, energía y seguridad estratégica.

La serie “Megatendencias 2026” fue elaborada mediante investigación cualitativa y cuantitativa, con la participación de futuristas, ejecutivos, emprendedores, especialistas en experiencia del cliente y analistas internacionales.

La firma sostiene que el objetivo del proyecto es ofrecer herramientas de análisis para que empresas y tomadores de decisiones puedan navegar un entorno caracterizado por transformaciones simultáneas, aceleradas y de alto impacto económico.

En América Latina, estas tendencias adquieren especial relevancia en medio de los desafíos relacionados con productividad, digitalización, migración regional, transición energética y transformación del empleo.

El informe completo “Nuevas fronteras: Los recursos del mañana” puede consultarse en el portal oficial de EY Centroamérica y República Dominicana.

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