En medio de la presión por el encarecimiento del petróleo a nivel internacional, el Gobierno lanzó un salvavidas para el sector transporte y el bolsillo de los ciudadanos: fijó un precio tope de B/.0.90 por litro de diésel y B/.0.88 para la gasolina de 91 octanos.
La medida, dirigida principalmente a transportistas, busca evitar un incremento en el costo del pasaje y contener el impacto en la economía diaria de miles de panameños. El anuncio fue realizado por el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, quien subrayó que la decisión responde a la volatilidad de los precios internacionales del crudo.
