Los alimentos envasados que se venden en Panamá entraron en una cuenta regresiva. Empresas e importadores tienen hasta febrero de 2027 para adecuarse al nuevo reglamento centroamericano de etiquetado, que exige que la información obligatoria sea clara, precisa y esté disponible en español. El cambio parece pequeño cuando se observa una caja en el supermercado, pero puede obligar a modificar inventarios, empaques, contratos con proveedores y procesos de inspección.
El Ministerio de Comercio e Industrias informó que el país abrió una fase de coordinación entre instituciones y empresas para aplicar el Reglamento Técnico Centroamericano de Etiquetado General de los Alimentos Envasados. La norma concede ocho meses de transición y contempla una etiqueta complementaria para añadir en español los datos que no aparezcan en el empaque original.
