Ciudad de Panamá, 12 de agosto 2026. Centroamérica se perfila como una de las regiones más expuestas al próximo golpe de El Niño. El fenómeno climático, que se intensificaría entre septiembre y diciembre de 2026, podría dejar sus efectos sobre las cosechas y el acceso a los alimentos durante buena parte de 2027, según un análisis del Programa Mundial de Alimentos (WFP) de Naciones Unidas.
La advertencia llega antes de que el impacto alcance su máxima intensidad. Para entonces, comunidades que dependen de la agricultura y que ya enfrentan pobreza, inestabilidad económica y fenómenos meteorológicos extremos podrían encontrarse ante una combinación particularmente peligrosa: sequías, lluvias intensas, inundaciones y temperaturas elevadas. Estudio WFP Aquí.
