La economía de los Estados Unidos experimentó una dinámica de crecimiento moderado durante el primer trimestre de 2026, consolidando un incremento en su producto interno bruto (PIB) real del 2.1% a tasa anual, según la tercera estimación oficial publicada por la Oficina de Análisis Económico (BEA). Este resultado, que abarca los meses de enero, febrero y marzo, representa una revisión al alza de 0.5 puntos porcentuales respecto a la segunda estimación y marca una aceleración significativa frente al avance del 0.5% registrado en el cuarto trimestre de 2025. El ajuste positivo en esta tercera entrega se fundamentó principalmente en una revisión a la baja de las importaciones, las cuales funcionan como una variable de sustracción en la fórmula del PIB, lo que fue parcialmente compensado por una corrección descendente en el gasto de los consumidores.
Los componentes que impulsaron este desempeño fueron la inversión, las exportaciones, el gasto gubernamental y el consumo privado, aunque el aumento en las importaciones actuó como un contrapeso necesario en la contabilidad nacional. Desde una perspectiva sectorial, el crecimiento fue liderado por el sector de la información, el gobierno federal, los servicios profesionales, científicos y técnicos, y la manufactura de bienes duraderos. En contraste, sectores como el comercio minorista, el comercio mayorista y las finanzas y seguros actuaron como los principales frenos al crecimiento económico general.
