Costo de comer vuelve a subir en Panamá

Costo de comer vuelve a subir en Panamá - Panamá y Centroamérica

Ciudad de Panamá, 3 de junio 2026. Mientras la inflación parece contenida en el país, el precio de la canasta básica registró un nuevo aumento en marzo del presente año. Factores locales e internacionales —desde el combustible hasta las tensiones geopolíticas— comienzan a sentirse nuevamente en el bolsillo de los panameños.

La aparente estabilidad de los precios en Panamá esconde una realidad más compleja para miles de hogares.

En marzo, la canasta básica familiar de alimentos para los distritos de Panamá y San Miguelito alcanzó los B/.365.88, un incremento de B/.2.22 respecto al mes anterior. Aunque el aumento parece moderado, refleja una presión creciente en productos esenciales como el pollo, la corvina blanca y varios cereales de consumo diario.

La tendencia fue similar en el resto urbano del país, donde el costo de la canasta escaló hasta B/.341.81, casi tres balboas más que en febrero. Allí, el encarecimiento estuvo impulsado por productos cárnicos, frutas y vegetales, especialmente la naranja y la lechuga americana.

Detrás de estas variaciones existe una combinación de factores que trasciende los mercados locales.

El aumento internacional de los fertilizantes, impulsado por las tensiones en Medio Oriente y las restricciones en rutas comerciales estratégicas, elevó los costos de producción agrícola. Al mismo tiempo, los precios globales de los alimentos registraron un nuevo repunte, afectando especialmente aceites vegetales y azúcar.

A ello se suma el combustible, de acuerdo al informe “Costo calórico de las canastas básicas familiares de los alimentos”, del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), correspondiente al mes de marzo.

Durante marzo, la gasolina y el diésel registraron aumentos significativos en Panamá, impulsados por el encarecimiento del petróleo en los mercados internacionales. En un país que importa la totalidad del crudo que consume, cualquier alteración en los precios energéticos termina trasladándose al costo de transporte, distribución y producción de alimentos.

No todo fueron malas noticias. Algunos productos agrícolas como la yuca, la cebolla y el ñame registraron reducciones gracias a una mayor oferta derivada de las temporadas de cosecha. Además, comparada con marzo de 2025, la canasta básica sigue siendo ligeramente más barata en las áreas metropolitanas.

Sin embargo, los datos muestran una advertencia silenciosa: los alimentos más sensibles para las familias continúan sujetos a factores externos que Panamá no controla. Desde conflictos internacionales hasta el precio del petróleo, cada variable tiene el potencial de alterar nuevamente el costo de llenar la despensa.

La pregunta ya no es si los precios volverán a subir, sino cuánto tiempo podrá sostenerse la relativa estabilidad que aún muestran las estadísticas.

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