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El cáncer de pulmón continúa como el cáncer más diagnosticado y la principal causa de muerte por cáncer en el mundo. La prevención, el reconocimiento de síntomas persistentes y el acceso oportuno al diagnóstico pueden ampliar las opciones de tratamiento y reducir el impacto de la enfermedad.
En 2022 se registraron cerca de 2,5 millones de nuevos casos y 1,8 millones de muertes, de acuerdo con las estimaciones de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, organismo especializado de la Organización Mundial de la Salud. Esas cifras representaron el 12,4 % de los diagnósticos y el 18,7 % de las muertes por cáncer a escala global.
AstraZeneca Centroamérica y Caribe destacó en un comunicado que una identificación tardía limita las oportunidades terapéuticas y aumenta la carga para los pacientes, sus familias y los sistemas de salud. La compañía llamó a fortalecer la información sobre prevención, factores de riesgo y señales de alerta.
Factores de riesgo más allá del tabaquismo
Fumar continúa siendo el principal factor de riesgo, pero el cáncer de pulmón también puede afectar a quienes nunca han fumado. El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos estima que entre el 10 % y el 20 % de las personas que desarrollan la enfermedad no tienen antecedentes de tabaquismo.
Entre los factores de riesgo reconocidos se encuentran:
- La exposición al humo de segunda mano.
- La contaminación del aire exterior y del aire interior producida, por ejemplo, por la quema de leña u otros combustibles.
- La exposición al radón, un gas natural que puede acumularse en espacios cerrados.
- El contacto ocupacional o ambiental con asbesto, humo de motores diésel y otros contaminantes.
- Los antecedentes familiares y determinados factores biológicos.
La IARC estima que el tabaquismo causa alrededor del 85 % de los casos. La exposición a humo ajeno, contaminación, radón y asbesto explica parte del riesgo restante. Por eso, atribuir la enfermedad exclusivamente al consumo de tabaco puede reforzar el estigma y retrasar la consulta médica.
“La investigación científica continúa transformando el abordaje del cáncer de pulmón y hoy permite contar con opciones terapéuticas que amplían las oportunidades para los pacientes. No obstante, estos avances deben ir acompañados de una mayor conciencia sobre los factores de riesgo, las señales de alerta y la importancia de un diagnóstico oportuno”, señaló Andrés Rojas, director médico de AstraZeneca para Centroamérica y Caribe.
Señales que requieren atención médica
La tos persistente, la presencia de sangre al toser, la falta de aire, el dolor en el pecho, la pérdida involuntaria de peso, el cansancio extremo y las infecciones respiratorias recurrentes figuran entre las posibles señales de alerta. Estos síntomas también pueden deberse a otras enfermedades, por lo que su presencia no confirma un cáncer, pero sí justifica una evaluación médica.
En personas con alto riesgo, especialmente fumadores o exfumadores con antecedentes importantes de consumo, el tamizaje mediante tomografía computarizada de baja dosis puede reducir la mortalidad. El Ensayo Nacional de Detección Pulmonar encontró entre 15 % y 20 % menos muertes por cáncer de pulmón entre participantes de alto riesgo examinados con esta técnica frente a quienes recibieron radiografías de tórax.
El tamizaje no se recomienda de manera indiscriminada. La elegibilidad depende de la edad, el historial de consumo de tabaco y el estado general de salud, y debe definirse con un profesional que también explique riesgos como falsos positivos y pruebas adicionales.
Diagnóstico y tratamiento personalizado
La evaluación puede incluir estudios de imagen, broncoscopia, análisis del tejido tumoral y pruebas moleculares. La broncoscopia permite observar el interior de las vías respiratorias, mientras que el estudio del tejido confirma el tipo de tumor. Las pruebas moleculares identifican alteraciones que pueden orientar tratamientos dirigidos.
Las opciones terapéuticas dependen de las características del tumor, su extensión y la condición clínica de cada paciente. Cirugía, radioterapia, quimioterapia, inmunoterapia y terapias dirigidas pueden emplearse solas o combinadas, según la evaluación del equipo médico.
Rojas señaló que la región todavía enfrenta desafíos para ampliar el acceso oportuno a estudios de imagen y pruebas especializadas. A su juicio, el cáncer de pulmón debe abordarse como una prioridad sanitaria, social y económica.
Una carga para las familias y los sistemas de salud
El comunicado estima que los costos directos e indirectos del cáncer de pulmón superan los US$1.500 millones al año en América Latina, equivalentes a cerca del 0,6 % del gasto total en salud. Los casos avanzados concentran mayores costos por la complejidad del tratamiento, las hospitalizaciones y la atención complementaria.
AstraZeneca sostiene que fortalecer la prevención, la consulta temprana y el acceso a una atención integral puede reducir parte de esa carga. La empresa desarrolla y comercializa medicamentos en oncología y otras áreas terapéuticas y opera en más de 100 países.
