Con 71 ofertas recibidas, Panamá cerró este martes uno de los procesos de licitación eléctrica más concurridos de los últimos años, en un movimiento que autoridades interpretan como una señal de confianza del mercado en medio de un contexto regional marcado por la volatilidad energética.
El proceso, gestionado por la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA) dentro de la planificación impulsada por la Secretaría Nacional de Energía, busca asegurar la confiabilidad y flexibilidad del sistema eléctrico, al tiempo que apunta a contener presiones sobre las tarifas. “La respuesta registrada refleja la confianza del mercado en un proceso anunciado con reglas claras”, señaló el secretario nacional de Energía, Rodrigo Rodríguez, al destacar que la alta participación permite generar condiciones más competitivas para los consumidores.
