Alta participación en licitación eléctrica refleja confianza del mercado y apuesta por estabilizar tarifas

Foto: Secretaría de Energía | La licitación contempla la contratación de potencia firme y energía de plantas existentes bajo tres renglones
Foto: Secretaría de Energía | La licitación contempla la contratación de potencia firme y energía de plantas existentes bajo tres renglones

Con 71 ofertas recibidas, Panamá cerró este martes uno de los procesos de licitación eléctrica más concurridos de los últimos años, en un movimiento que autoridades interpretan como una señal de confianza del mercado en medio de un contexto regional marcado por la volatilidad energética.

El proceso, gestionado por la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA) dentro de la planificación impulsada por la Secretaría Nacional de Energía, busca asegurar la confiabilidad y flexibilidad del sistema eléctrico, al tiempo que apunta a contener presiones sobre las tarifas. “La respuesta registrada refleja la confianza del mercado en un proceso anunciado con reglas claras”, señaló el secretario nacional de Energía, Rodrigo Rodríguez, al destacar que la alta participación permite generar condiciones más competitivas para los consumidores.

La licitación contempla la contratación de potencia firme y energía de plantas existentes bajo tres renglones. El primero incluye generación térmica —principalmente diésel o búnker— con compromisos de reconversión hacia tecnologías más eficientes en un plazo de hasta 36 meses. Los otros dos bloques abarcan potencia firme para hidroeléctricas y plantas a gas natural, así como energía proveniente de fuentes renovables como eólica y solar.

El diseño del proceso introduce un elemento clave: la modernización del parque térmico, en línea con tendencias globales donde los países buscan reducir costos operativos y emisiones sin comprometer la seguridad energética. En América Latina, este tipo de licitaciones se ha convertido en una herramienta para equilibrar la transición hacia energías limpias con la necesidad de garantizar suministro constante.

Expertos del sector señalan que la combinación de tecnologías —térmica, renovable y gas natural— responde a una estrategia de diversificación que busca mitigar riesgos ante variaciones climáticas, como sequías que afectan la generación hidroeléctrica, y fluctuaciones en los precios internacionales de combustibles.

Además, el volumen de ofertas sugiere un creciente interés de inversionistas en el mercado panameño, impulsado por la estabilidad regulatoria y la demanda proyectada de energía. En un contexto donde varios países de la región enfrentan desafíos en sus sistemas eléctricos, Panamá apuesta por fortalecer su infraestructura y reducir la volatilidad tarifaria en el mediano plazo.

El resultado final de la licitación no solo definirá nuevos contratos de generación, sino también el ritmo de transformación del sistema eléctrico nacional en los próximos años.

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