Ciudad de Panamá, 2 de junio 2026. La disputa por el abastecimiento de arroz volvió a encender las alarmas en el país. Mientras el Gobierno y la mayoría de los productores respaldaron la importación de 786 mil quintales bajo el mecanismo de desabastecimiento, la industria molinera sostiene que esa cantidad podría resultar insuficiente para garantizar el suministro nacional en los próximos meses.
La advertencia proviene de la Asociación Nacional de Molineros de Arroz (ANALMO), que asegura que el país necesitaría importar cerca de 1.6 millones de quintales, el equivalente a dos meses completos de consumo, para evitar riesgos en la transición hacia la próxima cosecha.
“El problema no es la cosecha, sino el tiempo que tarda en llegar al consumidor”, explicó Olmedo Moreno, miembro de la Junta Directiva de ANALMO. Según el dirigente, aunque la recolección del grano comienza entre finales de julio y agosto, el arroz debe pasar por procesos de secado y acondicionamiento que pueden extenderse entre 30 y 45 días antes de estar disponible para el mercado.
Los cálculos del gremio se apoyan en cifras del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), que estiman un consumo nacional cercano a los 788 mil quintales mensuales. Bajo esa proyección, los 786 mil quintales aprobados cubrirían apenas un mes de demanda.
La preocupación se intensifica por las posibles consecuencias del fenómeno de El Niño. Durante la reunión de la Cadena Agroalimentaria de Arroz se informó sobre retrasos en la siembra de aproximadamente 2,500 hectáreas debido a las condiciones climáticas, una situación que podría afectar los tiempos de producción y reducir los márgenes de seguridad en los inventarios nacionales.
El debate enfrentó tres propuestas distintas: la importación de 786 mil quintales; una alternativa de un millón de quintales más 400 mil adicionales para el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA); y la propuesta de ANALMO de importar 1.6 millones de quintales. Finalmente, la mayoría de los participantes respaldó la opción más conservadora.
Las autoridades insisten en que no existe riesgo inmediato para el abastecimiento.
El ministro de Desarrollo Agropecuario, Roberto Linares, afirmó que existe consenso entre el Gobierno, los productores y la industria sobre la necesidad de importar arroz para proteger la seguridad alimentaria del país, aunque no todos coincidan en la cantidad requerida.
“Ni el país ni el IMA se pueden quedar sin arroz. La seguridad alimentaria está primero”, sostuvo Linares, quien además aseguró que los consumidores pueden mantenerse tranquilos porque no se prevén aumentos de precios ni escasez del producto.
La posición oficial se sustenta en las proyecciones presentadas por la Dirección Nacional de Agricultura y los productores. Según Bienvenido Pereira, presidente de la Cadena de Arroz y representante de ANDIA, los inventarios actuales permitirían abastecer el mercado nacional hasta septiembre.
Sin embargo, incluso quienes respaldaron la importación aprobada reconocieron que el escenario deberá ser monitoreado de cerca. La incertidumbre climática y la evolución de las siembras obligarán a mantener reuniones periódicas para evaluar si será necesario adoptar nuevas medidas.
Para ANALMO, el riesgo radica precisamente en esperar demasiado. El gremio sostiene que una planificación temprana permite estabilizar precios y evitar compras de emergencia en mercados internacionales, donde las condiciones pueden resultar menos favorables para el país.
La discusión refleja un desafío recurrente de la agricultura panameña: el delicado equilibrio entre proteger la producción nacional y garantizar el abastecimiento de uno de los alimentos más consumidos por la población.
Por ahora, el Gobierno apuesta a que los inventarios actuales y la próxima cosecha serán suficientes. La industria molinera, en cambio, advierte que el margen de error es cada vez más estrecho. En una nación donde el arroz forma parte esencial de la dieta diaria, cualquier cálculo equivocado podría convertirse rápidamente en un problema de seguridad alimentaria.