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Medios Intl, 21 de julio 2026. Panamá ha fijado un plazo de un año para demostrar que su posición geográfica puede traducirse en inversiones concretas provenientes de India y consolidar al país como la principal puerta de entrada de las empresas indias hacia América Latina.
“Queremos dejar de conversar y empezar a crear los mecanismos para que se den los hechos concretos”, señaló el canciller Javier Martínez-Acha, al explicar que las reuniones sostenidas con autoridades indias permitieron establecer una hoja de ruta que contempla una misión empresarial de India a Panamá, avances hacia un acuerdo de transporte marítimo y acciones para atraer nuevas inversiones.
Durante años, Panamá ha promovido el Canal, sus puertos y sus regímenes especiales para multinacionales como su principal ventaja competitiva. Sin embargo, el reto de la actual administración es convertir ese potencial en proyectos tangibles, luego de que iniciativas similares impulsadas por gobiernos anteriores produjeran resultados limitados.
“Cuando las empresas de India piensen en Latinoamérica, queremos que sepan que Panamá es el mejor punto para atacar ese mercado”, afirmó Martínez-Acha, según reportan medios internacionales reportan en Nueva Delhi.
Con una población de apenas 4.5 millones de habitantes, Panamá no pretende posicionarse como un mercado de consumo final, sino como un centro logístico capaz de conectar a las empresas indias con una región de aproximadamente 650 millones de consumidores. “Panamá no es un mercado de destino final. Panamá es la plataforma”, resumió el canciller.
Uno de los sectores con mayor potencial es el farmacéutico. Según Martínez-Acha, ambos países han explorado la posibilidad de que empresas indias establezcan en Panamá centros de redistribución para América Latina e incluso desarrollen operaciones de manufactura de medicamentos destinados al mercado regional.
El Gobierno también busca captar inversiones en centros de datos, digitalización, semiconductores, manufactura avanzada y servicios tecnológicos, apoyándose en los regímenes especiales para sedes regionales de multinacionales y empresas manufactureras. No obstante, el canciller reconoció que aún no existen anuncios sobre compañías específicas, montos de inversión o proyectos aprobados.
Otro de los ejes de la agenda bilateral es la conectividad marítima. Panamá impulsa un acuerdo de transporte marítimo con India que facilite el movimiento de mercancías hacia América Latina, aunque todavía no se han definido los detalles sobre rutas directas o nuevos servicios de carga.
Al ser consultado sobre los escasos avances alcanzados en años anteriores, Martínez-Acha evitó hacer comparaciones con administraciones pasadas.
La diferencia, sostuvo, radica en establecer metas medibles y plazos concretos para materializar los proyectos. El canciller fijó los próximos doce meses como el período clave para evaluar si la estrategia logra traducirse en inversiones y nuevas oportunidades comerciales.
Además de la agenda logística e industrial, Panamá presentó a India oportunidades de inversión en productos agrícolas panameños con potencial de exportación al mercado asiático, aunque sin precisar cuáles serían los primeros rubros.
Martínez-Acha también confirmó que propuso a su homólogo indio, S. Jaishankar, que India se adhiera al Protocolo de Neutralidad Permanente del Canal de Panamá. Según explicó, Nueva Delhi mantiene un análisis de la iniciativa, que reforzaría la estabilidad de una de las rutas comerciales más estratégicas del mundo en un contexto de crecientes tensiones sobre el comercio marítimo internacional.
La visita deja una promesa clara: Panamá busca que su histórica ventaja geográfica deje de ser únicamente un argumento diplomático y se convierta, finalmente, en una plataforma capaz de atraer capital, industria y nuevas rutas comerciales.
