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BAC Panamá emitió un comunicado oficial para fijar su posición frente a las investigaciones relacionadas con presuntas irregularidades en el sistema de créditos fiscales administrado por la Dirección General de Ingresos (DGI), reiterando que sus actuaciones se realizaron conforme al marco legal vigente y que mantiene plena colaboración con las autoridades competentes.
La entidad explicó que la adquisición de créditos fiscales constituye un mecanismo financiero permitido por la legislación panameña y utilizado por diversas empresas para cancelar obligaciones tributarias futuras. En ese sentido, aclaró que el banco nunca recibió dinero del Estado por dichos créditos, sino que los adquirió con el único propósito de utilizarlos para el pago de sus propios impuestos.
BAC sostuvo que las investigaciones apuntan a presuntas irregularidades cometidas por funcionarios y exfuncionarios de la DGI dentro del sistema E-Tax, mediante el cual determinados créditos fiscales habrían sido certificados oficialmente. Según el banco, todas las operaciones se realizaron sobre créditos que aparecían validados por la plataforma oficial de la administración tributaria, razón por la cual fueron considerados aptos para cumplir con sus obligaciones fiscales.
En su pronunciamiento, la institución también afirmó que fueron sus propios controles internos los que detectaron señales de alerta relacionadas con estas operaciones. Una vez identificadas, indicó que la información fue comunicada de inmediato a las autoridades correspondientes y que posteriormente se desarrolló una auditoría interna para revisar el alcance de cada una de las transacciones involucradas.
Como resultado de esa revisión, BAC aseguró que no encontró evidencia que vincule al banco ni a sus colaboradores con las presuntas irregularidades que actualmente son objeto de investigación por parte de las autoridades.

El banco reiteró además que mantiene una política de cero tolerancia frente a cualquier irregularidad y manifestó que continuará colaborando con las investigaciones, al considerar que este proceso permitirá fortalecer la confianza institucional y la credibilidad de los mecanismos oficiales utilizados para certificar información tributaria.
Uno de los aspectos que la entidad buscó aclarar fue el posible impacto sobre sus clientes. BAC enfatizó que el caso se limita exclusivamente a acreditaciones utilizadas para el pago de impuestos propios del banco y que no guarda relación alguna con las cuentas bancarias, depósitos, inversiones o fondos administrados para personas y empresas.
“Los recursos de nuestros clientes se encuentran completamente seguros”, señala el comunicado, al tiempo que destaca que las operaciones financieras continúan desarrollándose con absoluta normalidad.
La institución también aprovechó para resaltar su trayectoria regional, recordando que mantiene presencia en seis países de Centroamérica y acumula 74 años de operación, periodo durante el cual ha construido relaciones con clientes, autoridades y comunidades respaldadas por estándares de cumplimiento y gobierno corporativo.
El pronunciamiento se produce mientras avanzan las investigaciones relacionadas con el uso de créditos fiscales en Panamá, un caso que ha puesto bajo escrutinio los mecanismos de validación tributaria y los controles aplicados por la administración pública para la certificación de estos instrumentos financieros.
