Ciudad de Panamá, 16 de julio 2026. Las campañas de vacunación infantil en las Américas lograron en 2025 una recuperación que parecía improbable pocos años atrás. El número de niños menores de un año que no recibieron ninguna vacuna cayó de 1,3 millones a 1,1 millones, una señal de que los sistemas de salud han logrado reconstruirse tras el impacto de la pandemia.
Pero el progreso convive con una amenaza creciente. La cobertura contra el sarampión volvió a disminuir y los organismos internacionales advierten que la región se encuentra cada vez más expuesta a brotes de una de las enfermedades más contagiosas del mundo.
Las conclusiones forman parte de las últimas Estimaciones de Cobertura Nacional de Inmunización (WUENIC), elaboradas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF.
La cobertura de la primera dosis de la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina (DTP1) alcanzó el 92%, mientras que la tercera dosis (DTP3) se mantuvo en 86%. Estas cifras no solo reflejan la recuperación de los programas rutinarios de inmunización, sino que también superan los niveles registrados antes de la crisis sanitaria mundial. Información OPS Aquí.
“Las Américas han demostrado que el progreso es posible”, afirmó el director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Jarbas Barbosa. Destacó que los países han reducido el número de niños sin acceso a vacunas esenciales y continúan liderando el mundo en áreas como la inmunización contra el virus del papiloma humano (VPH). Sin embargo, advirtió que el resurgimiento del sarampión demuestra que esos avances siguen siendo frágiles.
El retroceso que preocupa
El principal foco de preocupación es el sarampión. La cobertura de la primera dosis de la vacuna (MCV1) descendió de 89% a 88% entre 2024 y 2025, mientras que la segunda dosis (MCV2) cayó de 79% a 78%. Ambas cifras permanecen muy por debajo del 95% recomendado para impedir la circulación del virus.
Las diferencias entre países también son profundas. Mientras algunas naciones mantienen coberturas superiores al 90%, otras permanecen considerablemente rezagadas, reflejando desigualdades persistentes en el acceso a los servicios de salud.
La consecuencia ya es visible. Diversos países enfrentan brotes de sarampión concentrados principalmente entre personas no vacunadas o que nunca completaron el esquema de dos dosis.

Para la OPS, estos episodios son una demostración de la rapidez con la que el virus puede propagarse cuando existen brechas de inmunidad.
“Mientras el sarampión continúe circulando en cualquier parte del mundo, ningún país ni comunidad puede permitirse bajar la guardia”, señaló Barbosa, al insistir en que la vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz para evitar epidemias.
Un liderazgo que sí se consolida
En contraste con el desafío del sarampión, las Américas continúan consolidando su liderazgo mundial en la vacunación contra el virus del papiloma humano.
En 2025, la cobertura regional alcanzó el 71%, el nivel más alto del mundo, resultado de políticas públicas sostenidas para proteger a millones de adolescentes frente al cáncer cervicouterino, una de las principales causas de muerte por cáncer entre mujeres en numerosos países de la región.
Para la OPS, este desempeño demuestra que es posible ampliar el acceso a vacunas cuando existe voluntad política, financiamiento estable y programas de inmunización fortalecidos.
Un avance que aún no está asegurado
La recuperación de la vacunación infantil representa uno de los mayores logros sanitarios de la región desde la pandemia. Sin embargo, las cifras también dejan una advertencia inequívoca: el descenso en la cobertura contra el sarampión amenaza con revertir décadas de progreso si los países reducen sus esfuerzos.
La OPS anunció que continuará apoyando a los gobiernos mediante el fortalecimiento de los programas nacionales de inmunización, campañas para recuperar a los niños que aún no han sido vacunados, estrategias para aumentar la confianza en las vacunas y el suministro oportuno de biológicos a través de su Fondo Rotatorio.
El mensaje de los organismos internacionales es claro: recuperar la vacunación fue un logro; sostenerla será el verdadero desafío para evitar que enfermedades prevenibles vuelvan a cobrar vidas en las Américas.
