Ciudad de Panamá, 7 de julio 2026. La economía panameña muestra cifras de crecimiento que despiertan optimismo en los mercados, pero esa recuperación todavía no llega con la misma fuerza a los hogares. Esa es la principal preocupación del sector privado, que advierte una brecha cada vez más evidente entre el dinamismo de los grandes motores económicos y la realidad de las actividades que generan la mayor parte del empleo.
Aunque el país registra un crecimiento cercano al 4.8%, los beneficios siguen concentrados en sectores orientados al mercado internacional, como el Canal de Panamá, los puertos, la logística y la banca. Mientras tanto, actividades ligadas al consumo interno —como la construcción, el comercio y el agro— continúan rezagadas, limitando la creación de empleos permanentes y el aumento del ingreso de miles de familias.
“La bonanza que se observa desde afuera todavía no se refleja en el bolsillo del panameño”, resumió el presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Panamá, Aurelio Barría, al analizar el desempeño de la economía nacional.
El dirigente empresarial consideró positiva la meta anunciada por el presidente José Raúl Mulino de generar 80 mil empleos desde el sector privado. A su juicio, el hecho de que las empresas estén contratando representa una señal de confianza y actividad económica, aunque advirtió que el verdadero desafío será convertir esos puestos temporales en empleos estables.
No obstante, sostuvo que esa cifra, por sí sola, está lejos de resolver el problema laboral del país. Panamá mantiene una tasa de desempleo de 10.4% y cientos de miles de personas continúan en la informalidad, un escenario que exige acelerar las políticas para estimular la inversión y ampliar la oferta laboral.
Entre los sectores con mayor potencial para impulsar esa recuperación, la Cámara identifica a la construcción. El gremio considera que la reactivación de los intereses preferenciales para viviendas, anunciada por el Ejecutivo, podría convertirse en uno de los principales motores del empleo, debido al efecto multiplicador que tiene sobre el financiamiento, el comercio, los servicios y el consumo.
El agro aparece como otro pilar estratégico. Además de absorber mano de obra, el sector ofrece oportunidades para fortalecer las exportaciones y diversificar la economía más allá del mercado interno. “Panamá tiene poco más de cuatro millones de habitantes; el verdadero crecimiento está en conquistar mercados internacionales”, señaló.
La organización también apuesta por fortalecer las zonas francas y atraer industrias de transformación ligera mediante estrategias de nearshoring, aprovechando la posición geográfica del país para captar empresas que buscan relocalizar sus operaciones cerca de los mercados americanos.
Pese a las dificultades internas, el empresariado asegura que la percepción internacional sobre Panamá ha mejorado de forma significativa. Delegaciones de inversionistas provenientes de Japón, Emiratos Árabes Unidos, Marruecos y Grecia han manifestado interés en explorar oportunidades de negocio, una tendencia que, según el sector privado, refleja una renovada confianza en el país.
Sin embargo, advierten que ese interés necesita tiempo para traducirse en proyectos, inversiones y empleos. Mientras tanto, el mayor reto del Gobierno será lograr que el crecimiento deje de medirse únicamente en indicadores macroeconómicos y comience a sentirse en la economía cotidiana de los panameños. Porque una economía puede expandirse sobre el papel, pero su verdadero éxito se mide cuando esa prosperidad alcanza a quienes aún esperan una oportunidad para trabajar.
