Ciudad de Panamá, 3 de junio 2026. Para miles de jóvenes panameños, elegir qué estudiar después de la escuela sigue siendo una de las decisiones más complejas y determinantes de sus vidas. Consciente de ese desafío, el Ministerio de Educación convertirá la próxima semana un centro comercial de la capital en un laboratorio interactivo del futuro.
Del 8 al 11 de junio, el Soho Mall albergará la Expo Vocacional Futuro 360, una iniciativa dirigida a estudiantes de décimo y undécimo grado que busca acercarlos al mundo académico y laboral mediante experiencias inmersivas, tecnología interactiva y orientación especializada.
La edición de este año ha sido bautizada como “El Juego del Futuro”, una referencia al entusiasmo nacional generado por la participación de la selección panameña en el Mundial. La apuesta es utilizar una narrativa cercana a los jóvenes para abordar una pregunta mucho más trascendental: qué hacer con el resto de sus vidas.
Según explicó Liliana Cortés, directora de Orientación Educativa del Meduca, la feria busca ir más allá de la simple promoción de carreras universitarias. El enfoque parte de un principio básico: antes de elegir una profesión, los estudiantes deben comprender quiénes son.
El proceso de orientación se desarrolla en tres etapas. La primera es el autoconocimiento, donde los jóvenes identifican talentos, aptitudes e inteligencias múltiples. La segunda consiste en explorar el entorno, analizando opciones académicas, oportunidades de becas, financiamiento y tendencias del mercado laboral. La tercera es la toma de decisiones, el momento en que las aspiraciones personales se encuentran con las oportunidades reales.
La iniciativa surge en un contexto en el que las transformaciones tecnológicas, la inteligencia artificial y los cambios acelerados del mercado laboral están redefiniendo las profesiones del futuro. Para muchos estudiantes, elegir una carrera ya no implica únicamente seguir una vocación, sino también adaptarse a un mundo laboral en constante evolución.
La Expo Futuro 360 busca precisamente cerrar esa brecha entre los sueños de los jóvenes y las exigencias de una economía cada vez más dinámica. La pregunta que plantea no es solamente qué carrera estudiar, sino cómo prepararse para un futuro que cambia más rápido que nunca.