El sector construcción en Panamá comenzó a mostrar señales iniciales de recuperación durante el primer trimestre de 2026, pero todavía opera muy por debajo de los niveles registrados antes de la desaceleración económica, según advirtió la Cámara Panameña de la Construcción (Capac).
De acuerdo con cifras presentadas por el gremio, los permisos de construcción crecieron 36.3% entre enero y marzo de 2026 a nivel nacional, reflejando un repunte luego de dos años consecutivos de caídas en la actividad. Sin embargo, el desempeño actual aún mantiene una diferencia acumulada de -44.1% respecto al mismo período de 2023.
La advertencia se dio durante la instalación de la Mesa Técnica Nacional para la Dinamización del Sector Construcción, iniciativa que busca impulsar medidas orientadas a acelerar inversiones, simplificar trámites y fortalecer la competitividad de una de las industrias consideradas clave para el crecimiento económico y la generación de empleo formal en Panamá.
La presidenta de la Capac, Irene Orillac de Simone, señaló que aunque existen señales positivas, todavía es prematuro hablar de una recuperación consolidada.
“Hoy vemos señales positivas y un pequeño impulso en la actividad, pero aún estamos lejos de los niveles que tuvo el sector en 2023. El reto ahora es transformar esta recuperación parcial en una política sostenible que le devuelva estabilidad y dinamismo a la industria”, afirmó Orillac de Simone.
El comportamiento reciente representa un cambio frente a los años anteriores. En 2024, los permisos de construcción registraron una caída de -34.5%, mientras que en 2025 la variación fue de -0.4%, reflejando un prolongado período de desaceleración para la actividad inmobiliaria y de infraestructura.
La Capac destacó que la construcción continúa siendo una de las actividades económicas con mayor capacidad de impacto inmediato sobre el empleo y el Producto Interno Bruto (PIB).
Según estudios elaborados por el gremio, por cada dólar de aumento o disminución en construcción se genera un impacto de B/.2.34 en el PIB futuro. Además, cada B/.1 invertido en construcción produce aproximadamente B/.0.24 en recaudación tributaria adicional para el Estado.
El gremio también subrayó el efecto multiplicador que tienen los proyectos sobre las economías locales, especialmente en provincias y comunidades donde las obras generan contratación de mano de obra, movimiento comercial y demanda de servicios asociados.
“La construcción tiene la capacidad de generar empleo formal de manera inmediata. Cuando un proyecto inicia, rápidamente se activan puestos de trabajo y se dinamiza la economía de las comunidades donde se desarrolla”, sostuvo la presidenta de la Capac.
Para este año, la Cámara proyecta un crecimiento del PIB construcción entre 4% y 5%, impulsado por más de B/.11 mil millones en inversiones públicas y proyectos de infraestructura que comienzan a ejecutarse en distintas regiones del país.
Dentro de las principales preocupaciones del sector figuran la lentitud en trámites, procesos administrativos complejos, dificultades de financiamiento y obstáculos vinculados a contrataciones públicas y permisos.
En respuesta a estos desafíos, la Mesa Técnica Nacional trabajará en propuestas relacionadas con tramitología, vivienda, banca, seguros, financiamiento e inversiones, con participación de más de 30 profesionales vinculados a la industria de la construcción.
“Esta mesa llega en el momento correcto. En apenas 15 días a lo interno del gremio ya hemos activado mesas de trabajo revisando temas como tramitología, contrataciones públicas, vivienda, financiamiento, banca y seguros”, explicó Orillac de Simone.
La Capac considera que simplificar procesos y modernizar procedimientos será clave para atraer inversión nacional y extranjera que permita acelerar la recuperación del sector y fortalecer la generación de empleo formal.
El gremio insistió en que Panamá todavía tiene margen para convertir las señales actuales de mejora en una recuperación sostenida, aunque advirtió que esto requerirá coordinación entre el sector privado, el sistema financiero y las instituciones públicas.
“La construcción ha sido históricamente uno de los principales motores de desarrollo del país. Hoy existe la oportunidad de trabajar de manera conjunta para recuperar su dinamismo y fortalecer nuevamente su impacto en la economía nacional”, concluyó la presidenta de la Capac.