Bruselas / Davos.– La Unión Europea elevó el tono frente a las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, relacionadas con la posible imposición de aranceles y su reiterado interés en tomar control de Groenlandia. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que cualquier medida punitiva contra países europeos sería “un error” y aseguró que el bloque responderá de manera “inflexible” para defender sus intereses económicos y el respeto al derecho internacional.
Las declaraciones se producen en medio de crecientes tensiones diplomáticas, luego de que Trump planteara aplicar aranceles de hasta 25% a países europeos que se opongan a sus planes sobre Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca. Funcionarios comunitarios subrayaron que la confrontación comercial no beneficia a ninguna de las partes y recordaron que la Unión Europea representa el mayor mercado único del mundo, con capacidad para adoptar contramedidas si fuese necesario.
Desde el Parlamento Europeo, el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores, David McAllister, llamó a Washington a retomar el diálogo y evitar una escalada comercial. Si bien reconoció que existen herramientas como la suspensión de acuerdos comerciales o el uso del Instrumento Anticoerción, insistió en que la prioridad europea es la desescalada y la cooperación, siempre que exista respeto mutuo por parte de Estados Unidos.
La controversia también ha generado reacciones políticas y sociales. En Groenlandia y Dinamarca se registraron protestas contra las declaraciones del mandatario estadounidense, mientras que líderes europeos recordaron que ningún país tiene derecho a apropiarse del territorio de otro. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, afirmó que las tensiones geopolíticas en el Ártico deben abordarse desde el multilateralismo y el respeto al derecho internacional, subrayando que Groenlandia se encuentra bajo la protección de la OTAN como parte del Reino de Dinamarca.
En paralelo, el debate se trasladó al Foro Económico Mundial de Davos, donde se espera que Trump aborde el futuro de Groenlandia. Analistas europeos advirtieron que la aplicación de aranceles selectivos sería técnicamente compleja debido al funcionamiento del mercado único y la unión aduanera, lo que podría diluir su efectividad. No obstante, la UE reiteró que está preparada para responder si las amenazas comerciales se materializan, en un contexto donde la disputa sobre Groenlandia comienza a tensar no solo las relaciones transatlánticas, sino también el equilibrio político y de seguridad en el Atlántico Norte.

