El gigante tecnológico taiwanés TSMC anunció este miércoles el inicio de la producción en masa de sus semiconductores avanzados de 2 nanómetros (nm), una tecnología clave que promete mejorar significativamente el rendimiento y la eficiencia energética de los sistemas de inteligencia artificial (IA).
“La tecnología de 2nm (N2) de TSMC comenzó su producción en serie en el cuarto trimestre de 2025, como estaba previsto”, informó la compañía en un comunicado publicado en su sitio web. Según el grupo, estos chips representan la tecnología más avanzada de la industria de semiconductores en términos de densidad y eficiencia energética.
La fabricación se llevará a cabo en la planta “Fab 22”, ubicada en la ciudad portuaria de Kaohsiung, al sur de Taiwán. TSMC es actualmente el mayor fabricante mundial de semiconductores, esenciales para una amplia gama de productos que van desde teléfonos inteligentes hasta sistemas de defensa, y cuenta entre sus principales clientes a empresas como Nvidia y Apple.
Más de la mitad de los semiconductores del mundo, y casi la totalidad de los más avanzados utilizados en inteligencia artificial, se producen en Taiwán, lo que refuerza la importancia estratégica de la isla en la cadena global de suministro tecnológico.
El anuncio se produce en un contexto de fuerte crecimiento de la inversión en IA a nivel mundial. De acuerdo con la firma estadounidense de investigación Gartner, esta inversión alcanzará cerca de 1,5 billones de dólares en 2025 y 2 billones en 2026, lo que representará casi el 2% del Producto Interno Bruto (PIB) global.
Los chips de 2 nm ofrecen un mejor rendimiento gracias a una mayor densidad de transistores, los componentes clave que permiten procesar información de manera más rápida y eficiente. Según IBM, esta tecnología contribuirá a acelerar las computadoras portátiles, reducir la huella de carbono de los centros de datos y mejorar la capacidad de los vehículos autónomos para detectar objetos en tiempo real.
Para el sector de la inteligencia artificial, el impacto será amplio. “Esto beneficia tanto a los dispositivos de los consumidores, permitiendo una IA más rápida y eficiente en los aparatos, como a los chips de IA de los centros de datos, que pueden operar grandes modelos con mayor eficiencia”, explicó Jan Frederik Slijkerman, analista del banco neerlandés ING.
No obstante, Slijkerman advirtió que la producción de semiconductores de 2 nm es “extremadamente difícil y costosa”, por lo que solo un número reducido de empresas en el mundo tiene la capacidad de fabricarlos, entre ellas TSMC, la surcoreana Samsung y la estadounidense Intel.

