Panamá vive un auge turístico en esta Semana Santa a pesar de los conflictos bélicos del mundo, con proyecciones que apuntan a una ocupación hotelera mínima del 85 % y picos que podrían superar el 90 % en los destinos más demandados del país.
La Asociación Panameña de Hoteles anticipa una “afluencia histórica de visitantes”, impulsada por el atractivo cultural, religioso y natural que ofrece tanto la capital como el interior del país. Playas, pueblos tradicionales y centros históricos se posicionan como los favoritos para miles de viajeros.
