Actualizando cotizaciones…
Datos proporcionados por Financial Modeling Prep.
Mirada Económica

Salario semanal en EE. UU. sube a US$1,251 y supera el avance anual de los precios

Trabajadora utiliza una computadora en una oficina de Estados Unidos
Trabajadora utiliza una computadora en una oficina de Estados Unidos. Imagen: U.S. Department of Agriculture · Public domain.

La mediana de los ingresos semanales de 120.9 millones de trabajadores asalariados a tiempo completo en Estados Unidos fue de US$1,251 durante el segundo trimestre de 2026. El aumento nominal superó la inflación anual, aunque las diferencias por género, ocupación, educación y origen siguieron siendo amplias.

La Oficina de Estadísticas Laborales informó que la mediana creció 4.6% frente al mismo trimestre de 2025. En ese periodo, el índice de precios al consumidor aumentó 3.9%, lo que implica una mejora agregada del poder adquisitivo antes de impuestos.

La comparación no significa que todos los trabajadores ganaron más que la inflación. Una mediana divide la distribución en dos y no describe cada contrato. Los hogares también enfrentan canastas distintas, por lo que vivienda, salud, alimentos o energía pueden cambiar su experiencia real.

Las mujeres registraron una mediana semanal de US$1,131, equivalente a 82% de los US$1,380 observados entre los hombres. Esa brecha refleja diferencias de ocupación, experiencia, jornadas y otros factores, pero mantiene la necesidad de analizar acceso a puestos, ascensos y remuneración comparable.

Persona trabaja con una computadora y un teléfono en un escritorio
Persona trabaja con una computadora y un teléfono en un escritorio. Imagen: www.Pixel.la Free Stock Photos · CC0.

Entre los principales grupos, los trabajadores hispanos tuvieron una mediana de US$997 y los trabajadores negros de US$1,029. La cifra fue de US$1,268 para blancos y US$1,713 para asiáticos. Las diferencias muestran que el avance agregado no se distribuye de manera uniforme.

La educación conserva una relación fuerte con los ingresos. Los trabajadores mayores de 25 años sin diploma de secundaria registraron US$803 semanales; los graduados de secundaria sin universidad, US$994; y quienes tenían al menos licenciatura, US$1,768. El dato no incorpora directamente deuda educativa o costo de formación.

Las ocupaciones de gestión y profesionales presentaron las medianas más altas, mientras los servicios quedaron en la parte inferior. Esa distancia importa porque sectores de bajos salarios suelen concentrar empleos presenciales y horarios variables, con menos flexibilidad para enfrentar aumentos en transporte o cuidado infantil.

Los datos ajustados por estacionalidad situaron la mediana en US$1,258, frente a US$1,233 en el primer trimestre. El avance trimestral ofrece una señal positiva, aunque necesita confirmación. Cambios en la composición del empleo pueden mover la mediana incluso sin aumentos iguales para cada trabajador.

Para el consumo, una mejora real de los salarios puede sostener gasto en bienes y servicios. Sin embargo, su efecto depende del empleo, la deuda y la confianza. Hogares que destinan más recursos a intereses o alquiler pueden mantener cautela aun cuando sus ingresos nominales aumenten.

Las empresas enfrentan un equilibrio distinto. Salarios mayores ayudan a atraer y retener personal, pero elevan costos cuando la productividad no acompaña. Las compañías pueden absorberlos, invertir en tecnología, ajustar precios o reorganizar puestos, con resultados diferentes para empleo e inflación.

La Reserva Federal observa los salarios como parte del mercado laboral, pero no utiliza una sola cifra para decidir política monetaria. Un crecimiento compatible con productividad puede sostener ingresos sin alimentar presiones persistentes. La evolución de precios y contratación definirá la lectura del trimestre.

La brecha entre el aumento salarial de 4.6% y la inflación de 3.9% es modesta. Una aceleración de energía, vivienda o alimentos podría absorberla rápidamente. Por eso, la mejora debe evaluarse durante varios periodos y junto con horas trabajadas, beneficios y estabilidad laboral.

Los beneficios no salariales también modifican la compensación total. Seguro médico, jubilación, licencias y flexibilidad pueden representar una parte importante del valor de un puesto. Este informe se concentra en ingresos semanales habituales y no reemplaza un análisis completo de remuneración.

La distribución dentro de cada grupo es amplia. Dos trabajadores con igual nivel educativo pueden recibir ingresos muy distintos por experiencia, industria, región o tamaño de empresa. Las medianas permiten comparar tendencias, pero no explican por sí solas las causas de cada brecha.

Para trabajadores latinoamericanos en Estados Unidos, el dato hispano de US$997 muestra una distancia relevante frente a la mediana general. Formación, reconocimiento de credenciales, dominio del idioma y acceso a ocupaciones mejor remuneradas siguen siendo componentes esenciales de movilidad económica.

El segundo trimestre deja una señal favorable para el ingreso real promedio, pero también evidencia desigualdades persistentes. El reto es que la expansión salarial alcance más ocupaciones y grupos, se sostenga frente a los precios y esté acompañada por productividad y oportunidades de empleo estable.

Comparte