Ciudad de Panamá, 23 de mayo 2026. Las empresas panameñas están invirtiendo en un activo menos visible que una fábrica o una oficina, pero igual de estratégico: la propiedad intelectual. Entre enero y abril de 2026, las solicitudes de registro de marca aumentaron casi 10%, al pasar de 2,620 a 2,874, según cifras de la Dirección General de Registro de la Propiedad Industrial (DIGERPI).
El crecimiento refleja un cambio en la cultura empresarial del país. Para pequeñas empresas, emprendimientos y compañías consolidadas, la marca dejó de ser solo un logotipo; se ha convertido en una herramienta de posicionamiento, reputación y defensa comercial en mercados cada vez más saturados.
