El conflicto se origina en procedimientos técnicos y sanitarios contemplados en las normas internacionales de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Ciudad de Panamá, 12 de mayo 2026. Los principales gremios agropecuarios de Panamá respondieron a las declaraciones de la nueva presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, quien exigió a Panamá eliminar las restricciones que afectan las exportaciones costarricenses de productos cárnicos y lácteos.
La Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), la Asociación de Productores de Leche de Provincias Centrales (Aplepc) y la Cooperativa de Servicios Múltiples de Productores de Leche de Panamá (Cooleche), rechazaron que las medidas respondan a decisiones políticas o a barreras comerciales arbitrarias.
Según las organizaciones, el conflicto se origina en procedimientos técnicos y sanitarios contemplados en las normas internacionales de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), el Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la legislación panameña vigente.
Sostienen que la suspensión de la elegibilidad sanitaria de ciertas plantas exportadoras costarricenses ocurrió tras el vencimiento de los procesos obligatorios de evaluación de riesgo país y equivalencia sanitaria.
De acuerdo con los productores, Panamá remitió oportunamente a las autoridades costarricenses los cuestionarios técnicos y la información requerida para renovar dichas certificaciones, pero los documentos no habrían sido completados ni enviados conforme a los protocolos internacionales.
“La realidad es clara: Costa Rica no ha remitido la información técnica necesaria para renovar la evaluación sanitaria”, señalaron ambas organizaciones en un pronunciamiento conjunto.
Los productores advirtieron que Panamá “no puede otorgar habilitaciones sanitarias por presión política ni por conveniencia comercial”, argumentando que la protección de la salud pública, la sanidad animal y el patrimonio agropecuario nacional deben prevalecer sobre cualquier interés económico.
También pidieron que el diferendo continúe manejándose dentro de un marco técnico, científico y jurídico, evitando declaraciones políticas que, a su juicio, distorsionan la naturaleza sanitaria del proceso.
Por separado, la Cooperativa de Servicios Múltiples de Productores de Leche de Panamá (Cooleche) pidió al Gobierno mantener una postura firme en defensa del productor panameño, la seguridad alimentaria y la reciprocidad comercial frente a Costa Rica.
La cooperativa defendió el fortalecimiento de los reglamentos técnicos y de los mecanismos de evaluación sanitaria como herramientas esenciales para garantizar estabilidad y competitividad al sector agropecuario, del cual dependen miles de productores y familias panameñas.
Cooleche reiteró además su disposición a mantener un diálogo técnico y respetuoso entre ambos países, siempre bajo reglas claras, trato equitativo y respeto al productor nacional.