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Los datos oficiales proceden de MIDA Panamá. En el marco de la reciente gira de trabajo del presidente José Raúl Mulino en México, el ministro de Desarrollo Agropecuario, Roberto Linares, encabezó una delegación técnica que visitó el Agropark Querétaro. Acompañado por el canciller Javier Martínez-Acha Vásquez y un equipo multidisciplinario compuesto por ingenieros agrícolas y ejecutivos, el titular de la cartera agropecuaria panameña realizó un recorrido por este complejo, reconocido como el primer clúster agroindustrial de alta tecnología en el continente americano. Ubicado en el municipio de Colón, Querétaro, el centro representa un modelo de gestión orientado a la exportación que ha captado el interés de las autoridades panameñas en su búsqueda por modernizar el sector primario nacional.
El Agropark Querétaro se extiende sobre una superficie total de 295 hectáreas, de las cuales 180 están dedicadas exclusivamente a la operación de invernaderos de alta especialización. Este complejo se enfoca principalmente en la producción intensiva de hortalizas, destacando el cultivo de jitomate y pepino, además de una producción significativa de flores. La capacidad instalada del clúster le permite generar un volumen aproximado de 150 mil toneladas de hortalizas anuales, una cifra que ilustra la eficiencia operativa alcanzable mediante la integración tecnológica y la planificación estratégica en la cadena de valor agroindustrial.
Para la delegación panameña, la visita no se limitó a una observación protocolar, sino que constituyó un ejercicio de análisis técnico sobre las ventajas competitivas y el alcance operativo de este ecosistema. La información recabada sobre el funcionamiento del clúster mexicano se perfila como un insumo relevante para evaluar los retos que enfrenta la agricultura en Panamá. En un contexto marcado por la apertura de mercados internacionales y la necesidad imperativa de fortalecer la seguridad alimentaria, la tecnificación del agro se posiciona como una prioridad ineludible para las autoridades del Ministerio de Desarrollo Agropecuario.
La adopción de modelos de producción bajo ambiente controlado, como los observados en Querétaro, plantea interrogantes sobre la viabilidad de adaptar estas prácticas al entorno local. La tecnificación, entendida como la implementación de infraestructura avanzada y procesos optimizados, es vista por los especialistas como una vía necesaria para elevar los estándares de calidad y eficiencia. Sin embargo, la transición hacia estos esquemas requiere una evaluación cuidadosa de los requerimientos de infraestructura, la capacitación del capital humano y la inversión necesaria para replicar iniciativas de tal envergadura en el territorio nacional.

Este acercamiento técnico se inscribe en una agenda de trabajo más amplia que busca fomentar la cooperación regional y el intercambio de conocimientos. La experiencia mexicana sirve como referencia para dimensionar los desafíos de la modernización agrícola, subrayando que la competitividad del sector frente a los mercados globales depende, en gran medida, de la capacidad de los países para integrar tecnologías que permitan una producción más resiliente y constante. La delegación panameña concluyó la jornada con una visión más clara sobre los elementos críticos que definen el éxito de un clúster agroindustrial.
Es importante señalar que, si bien el modelo de Querétaro ofrece indicadores de productividad atractivos, la información disponible subraya la necesidad de considerar las particularidades del sector agropecuario panameño. La estructura operativa del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, que incluye diversas direcciones nacionales y regionales, deberá determinar cómo integrar estas lecciones en sus políticas públicas. La colaboración internacional, en este sentido, se presenta como un mecanismo fundamental para enfrentar los retos comunes en la producción de alimentos y la sostenibilidad del sector a largo plazo.
La visita a este clúster también resalta la importancia de la articulación entre las distintas instituciones del Estado. La presencia del canciller Martínez-Acha Vásquez junto al ministro Linares enfatiza que el desarrollo agropecuario no es un tema aislado, sino que está intrínsecamente vinculado a la política exterior, el comercio y la cooperación internacional. La integración de estos esfuerzos es vital para que Panamá pueda avanzar en su proceso de tecnificación, enfrentando con mayor preparación las exigencias de un mercado global cada vez más competitivo y tecnificado.
En última instancia, el análisis de este modelo mexicano subraya que la modernización del agro no es un proceso inmediato, sino una apuesta estratégica que requiere una visión de largo plazo. La información obtenida durante esta gira proporciona una base técnica para que las autoridades panameñas continúen evaluando las mejores prácticas internacionales, adaptándolas a las condiciones locales para fortalecer la seguridad alimentaria y elevar la calidad de vida de los productores nacionales. La experiencia en Querétaro se suma así a los esfuerzos continuos de capacitación y modernización que el sector oficial busca impulsar en beneficio de la agricultura panameña.
