En aguas del Refugio de Vida Silvestre Isla Iguana, en la provincia de Los Santos, técnicos recuperaron un hidrófono que durante seis meses registró el paisaje acústico submarino en una de las principales zonas de avistamiento de ballenas del país. El dispositivo, ya sustituido por uno nuevo, forma parte de un esfuerzo más amplio para monitorear la presencia y el comportamiento de cetáceos en el Pacífico.
Los hidrófonos captan vocalizaciones, clics y silbidos de las ballenas, así como el ruido generado por embarcaciones y otras actividades humanas. Los datos permitirán analizar patrones migratorios, uso del hábitat y niveles de contaminación acústica, un factor cada vez más relevante para la conservación marina.
