Desde 2019, la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) ha cancelado el registro de más de 650 buques como parte de sus esfuerzos para combatir el financiamiento del terrorismo, la pesca ilegal y el comercio ilícito. A partir de octubre de 2024, la AMP ha retirado la bandera panameña a 214 embarcaciones en cumplimiento de sanciones internacionales, incluyendo 107 ya sancionadas por organizaciones internacionales.
La decisión responde parcialmente a las críticas de la ONG United Against Nuclear Iran, que pidió a Panamá tomar medidas contra petroleros iraníes involucrados en el contrabando de crudo. En 2019, Panamá firmó un acuerdo con Liberia e Islas Marshall para compartir información sobre registros cancelados debido a violaciones de sanciones.
Además, Panamá ha intensificado los controles sobre embarcaciones que apagan deliberadamente sus transmisores y las operaciones de barco a barco, en respuesta al aumento de la llamada “flota oscura”. Estados Unidos ha presionado a países con grandes registros navales, como Panamá, para que cooperen en la aplicación de sanciones internacionales.

