En medio de crecientes desafíos por el acceso al agua y los impactos del cambio climático, Panamá está apostando fuerte por una obra de infraestructura hídrica que podría redefinir su modelo de desarrollo y sostenibilidad. El proyecto del Lago de Río Indio, liderado por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), busca garantizar el suministro de agua potable a más de dos millones de personas y mantener la operatividad del Canal de Panamá, pilar de la economía nacional.
La obra contempla la construcción de una presa y un túnel de nueve kilómetros para trasvasar agua por gravedad al Lago Gatún. Se estima que el sistema aportará entre 605 y 825 millones de galones diarios, tanto para consumo humano como para el uso del Canal. Su inicio está previsto para 2027 y generará más de 2,700 empleos directos, además de miles de puestos de trabajo indirectos.
