Las obras de restauración del Museo Antropológico Reina Torres de Araúz (MARTA), uno de los recintos culturales más emblemáticos de Panamá, alcanzan un 42.13% de avance, según informó el Ministerio de Cultura tras una inspección encabezada por la ministra María Eugenia Herrera y su equipo técnico.
El proyecto, con una inversión estatal de 19.4 millones de balboas, busca devolverle vida a un edificio con más de un siglo de historia: la antigua estación del Ferrocarril Transístmico, construida en 1912 e inaugurada en 1913. La iniciativa incluye la rehabilitación integral de la estructura, la modernización de sistemas eléctricos y mecánicos, así como la restauración de muros, carpintería y herrería. Además, se prevé la habilitación de salas permanentes y temporales de exhibición, un auditorio, cafeterías, una tienda de recuerdos y áreas de servicio.
La ministra Herrera subrayó que el proyecto no solo busca rescatar un inmueble patrimonial, sino también honrar el legado de la antropóloga panameña Reina Torres de Araúz, fundadora en 1976 del entonces Museo del Hombre Panameño, rebautizado en 1983 con su nombre. “La restauración del museo es un compromiso con nuestra memoria histórica y con la reconstrucción del tejido social”, afirmó.

Patrimonio en transformación
El plan contempla también un nuevo edificio de resguardo con dos plantas soterradas para albergar la valiosa colección del museo, que incluye piezas de orfebrería, cerámica, objetos líticos y de etnografía, representativos de regiones como Gran Coclé, Gran Chiriquí y Gran Darién. En paralelo, se desarrollan trabajos de paisajismo y urbanización de los espacios exteriores para realzar la arquitectura original del inmueble.
Entre los elementos más destacados figura la terraza, que se convertirá en un espacio abierto de más de 500 metros cuadrados para actividades culturales y de esparcimiento. El Gobierno espera que la reapertura del MARTA lo consolide como un centro de conocimiento y dinamización económica, proyectando la cultura como motor de desarrollo humano y social.
Cerrado desde 2013 por un proceso de rehabilitación intermitente, el museo había sido declarado monumento histórico nacional por su valor arquitectónico y artístico. Su reapertura busca restablecerlo como uno de los espacios culturales más importantes del país, destinado a conectar a las nuevas generaciones con la riqueza antropológica del istmo panameño.






