Ciudad de Panamá, 9 de junio 2026. Panamá dio este lunes un paso para fortalecer su presencia en Europa con la inauguración de su nueva embajada en Berna, una decisión que el Gobierno presenta como parte de una estrategia para reposicionar la diplomacia panameña en centros clave de influencia política y económica.
La nueva sede fue inaugurada por el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha Vásquez, durante una visita oficial a Suiza. La apertura responde a una directriz del presidente José Raúl Mulino orientada a ubicar la representación diplomática panameña en lugares considerados estratégicos para los intereses nacionales.
“Esta embajada es también el resultado de una decisión clara y estratégica del presidente José Raúl Mulino. Desde el inicio de su administración, el presidente reconoció que la presencia diplomática de Panamá debe ubicarse donde mejor pueda servir a los intereses de nuestra nación y de nuestros socios”, afirmó el canciller durante el acto oficial.
La elección de Berna no es casual. Como sede del Gobierno federal suizo y centro de importantes decisiones políticas y económicas, la ciudad ofrece a Panamá una plataforma para fortalecer relaciones bilaterales y ampliar espacios de cooperación en sectores considerados prioritarios.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, la presencia permanente en la capital suiza permitirá profundizar vínculos en áreas como finanzas, innovación, educación, sostenibilidad y asuntos multilaterales, además de mejorar la atención consular para ciudadanos panameños.
La agenda del canciller comenzó con un encuentro empresarial junto a Helene Budliger Artieda, secretaria de Estado para Asuntos Económicos de Suiza, donde sostuvo conversaciones con directivos de compañías suizas interesadas en oportunidades de inversión y cooperación.
Posteriormente, Martínez-Acha se reunió con Ignazio Cassis, vicepresidente del Consejo Federal Suizo y jefe del Departamento Federal de Asuntos Exteriores. Ambos funcionarios abordaron temas de cooperación bilateral y perspectivas para fortalecer los intercambios entre ambos países.
Más allá de su dimensión diplomática, la nueva embajada busca facilitar acuerdos económicos y comerciales, así como impulsar programas de intercambio educativo. Entre los modelos que despiertan interés en Panamá destaca el sistema de formación dual suizo, reconocido por combinar la enseñanza académica con la experiencia laboral práctica.
La apertura de la sede en Berna refleja una estrategia más amplia del Gobierno panameño para ampliar su alcance internacional y consolidar relaciones con países que desempeñan un papel relevante en la economía y la gobernanza global.