Ciudad de Panamá, 8 de mayo 2026. La escalada de tensiones en Oriente Medio ha dejado a unos 20.000 tripulantes y cerca de 1.500 buques atrapados en el Golfo Pérsico, en una crisis que amenaza con alterar aún más las cadenas globales de suministro y aumentar la presión sobre la industria marítima internacional.
El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), el panameño Arsenio Domínguez, describió la situación como “extremadamente difícil” para miles de trabajadores del mar que permanecen varados en una de las rutas energéticas más sensibles del mundo.
